90 años se cumplen de la inauguración de la emisora decana de la radio cordobesa. EAJ-24. En virtud de la orden ministerial emanada del ministerio de Gobernación, capitaneado por Casares Quiroga, de 8 de diciembre de 1932 y por el que se facultaba a la Dirección General de Telecomunicaciones para la concesión de estaciones locales de 200 vatios de potencia, se concedieron varias licencias de radio a nivel nacional, entre ellas la de Córdoba. A partir de las cinco de la tarde de aquel 14 de enero de 1933, el Conservatorio Oficial de Música se vistió con sus mejores galas, ya que con tan grato motivo de la puesta en marcha de la Emisora Oficial de Radio, como se la denominó (era la única), se celebró un concierto con la participación de la banda municipal de música y varios solistas, siendo mujeres todas las pianistas, basado en obras de Schubert, Mendelssohn, Berlioz, Goubert, entre otros autores, y el inevitable programa de zarzuela, entre otras piezas. Había nacido, oficialmente, EAJ-24. Había iniciado su andadura radiofónica Radio Córdoba.

Personalidades asistentes a la inauguración de las emisiones. A la izquierda, Federico Algarra Ramírez, fundador

Personalidades asistentes a la inauguración de las emisiones. A la izquierda, Federico Algarra Ramírez, fundador

Según la crónica del Diario de Córdoba publicada al día siguiente, «este maridaje de un Centro musical y de la Emisora de Córdoba promete y facilita la divulgación de cuantas manifestaciones líricas pueda haber en nuestra ciudad. Córdoba, como pocas poblaciones españolas, cuenta ya con una eficaz y activa estación emisora de radio, que significa un verdadero progreso, pues la coloca en posibilidades de honda divulgación cultural, no sólo de todas las manifestaciones del arte sino también de aquellas otras de índole práctica que como la industria y el comercio precisan igualmente de medios divulgadores de su existencia y de sus valimientos«.

«Espléndido»

El acto, calificado de «espléndido«, contó con la presencia del alcalde, Francisco de la Cruz Ceballos, Rafael Baquerizo, presidente de la Diputación, además de un representante del gobernador civil, del jefe de Telégrafos, así como de sendas representaciones de los centros de enseñanza y de la Academia de Ciencias, Bellas Letras y Nobles Artes de Córdoba. La Voz dejó cumplida constancia gráfica del acontecimiento.

Según la información publicada en su día, la nueva emisora, un verdadero adelanto para la ciudad, «transmite con una frecuencia de 1450 kc (kilociclos) y una longitud de onda de 407 m. (metros)» y se alababa igualmente el esfuerzo realizado por sus impulsores (Algarra, Muñoz, Posadillo, Belmonte y Jurado) «para conseguir cristalizar una de las mejores emisoras de España«. Además, se autorizaba la emisión de publicidad, con un límite de diez minutos por cada hora de emisión, reservándose el Estado el 20 por ciento de los ingresos que se obtuvieran por ese concepto. La voracidad recaudatoria del Estado siempre ha sido proverbial.

Socios fundadores de la emisora cordobesa

Socios fundadores de la emisora cordobesa

El empeño de una serie de personas que ya emitían de una manera más o menos «pirata» antes de enero de 1933, permitió consolidar un medio de comunicación que durante estos 90 años y hasta la llegada de Radio Popular a Córdoba (COPE) en 1966 a la capital cordobesa, trasladó a los cordobeses y a oyentes de otras localidades próximas la vida de Córdoba, sus aconteceres, el pulso de la ciudad y en años posteriores la información concerniente a la propia Córdoba, al liberarse de la imposición del «parte» que desde Radio Nacional de España llevaba la información, convenientemente filtrada, cuando no censurada, al resto del país.

Precisamente, una de las voces que desde finales de los años 40 del siglo pasado hasta su jubilación a mediados de los 90, acompañó la vida cotidiana de tantos y tantos oyentes durante décadas, la de Rafael López Cansinos, maestro de locutores e informadores con timbre inconfundible, se extinguió hace ahora cinco años. Nos deja el eterno locutor, pero su voz perdura en el recuerdo de cuantos le escucharon a través de la sintonía de Radio Córdoba.