Bebés reborn: un muñeco a tu medida

Muñecos hiperrealistas, una nueva tendencia tanto para niños como para coleccionistas

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LUCÍA MONTILLA – INSITU DIARIO

Entrevista a Ana Jiménez, artista reborn

El origen de los bebés reborn se sitúa en Alemania durante la II Guerra Mundial. Las madres durante la contienda reparaban y recomponían las muñecas de sus hijas con los pocos recursos que tenían para animarlas. No obstante, el concepto del bebé reborn, tal y como lo conocemos, surgió en los años 90 en Estados Unidos, donde ya empezó a comercializarse como un muñeco que simulaba ser un bebé real.

A partir de ese momento, los bebés reborn crearon toda una comunidad a su alrededor. Actualmente hay muchísimas tiendas (más online que físicas), ferias y exposiciones donde se distribuyen y difunden. Sus compradores son muy diversos: desde niñas que quieren tener un muñeco especial hasta coleccionistas.

Debido al complejo proceso artesanal que conlleva su creación, son muchas las personas que los consideran obras de arte. Los artistas reborn como Ana Jiménez, propietaria de Rebornbaby, una de las pocas tiendas físicas de bebés reborn en Córdoba, compran un kit (vinilo o silicona), y a partir de ese momento lo ‘rebornean’: lo pintan, le ponen pelo, le dan personalidad, lo hacen único.

El proceso de creación es muy delicado, los artistas crean con precisión la piel, las venas, el pelo, los pliegues de la carne y un sinfín de detalles que lo hace precisamente eso: un muñeco hiperrealista.  

En algunos casos estos bebés han sido utilizados por terapeutas para tratar a sus pacientes. María Luisa Vallejo, especialista en Terapia de pareja, Psicología clínica y directora de Psicoclinic, afirma que “en la actualidad los bebés reborn se están comenzando a utilizar en pacientes con demencia, puesto que estos muñecos generalmente evocan emociones positivas y, por tanto, un beneficio terapéutico”.

Sin embargo, según la especialista, “en otro tipo de terapias, como pudieran ser las de pareja o las de duelo por la muerte de un bebé, no existe constancia de los beneficios de su uso en los tratamientos, por lo que no lo recomiendo, al considerar que podría ser perjudicial y contraproducente generar falsas emociones en adultos sanos que simplemente están atravesando por un mal momento”. En cualquier caso, si son usados en terapia debería ser bajo la supervisión de un profesional capacitado.

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