Aguirre responsabiliza a Espadas de la «movilización política torticera» contra su gestión

El consejero de Salud y Familias ha dicho no entender ni compartir movilizaciones como las manifestaciones previstas para este sábado en todas las capitales andaluzas

Jesús Aguirre

El consejero de Salud y Familias, Jesús Aguirre, ha criticado este viernes en Córdoba los «palos en las ruedas» que, con evidente «sesgo político», están empleando contra su gestión, en este caso mediante una «movilización política torticera», usando a los ayuntamientos, en el marco de una estrategia de la que ha responsabilizado el líder del PSOE andaluz, Juan Espadas, que, a su juicio, usa la sanidad como «moneda de cambio político».

Así lo ha asegurado Aguirre durante su intervención en el Foro ABC Córdoba, donde ha ofrecido la conferencia titulada ‘El modelo de Andalucía en el abordaje de la pandemia, señalando que los mencionados palos en las ruedas contra la gestión del Gobierno andaluz se han evidenciado cuando PSOE, Unidas Podemos y Vox «no nos han aprobado los presupuestos», a pesar de que incluían «1.100 millones más para sanidad», lo cual «ha sido un palo importantísimo» para la Consejería de Salud.

A eso se suma ahora el que «muchos están ya detrás de la pancarta», ya que prevalece el «ansia de convocatoria electoral», lo que ha llevado a «presiones orquestadas» por partidos políticos, con «movilizaciones organizadas por los propios ayuntamientos», que incluso «ponen los autocares» para el desplazamiento de quienes participan en protestas que, en realidad, «no emanan del pueblo, ni del sentir popular», sino que tienen un «sesgo político».

En este sentido, Aguirre ha afirmado que el líder del PSOE andaluz, Juan Espadas, ha decidido que «la sanidad es moneda de cambio político y que le interesaba y ha movilizado a los ayuntamientos y al partido en defensa de la sanidad pública», cuando resulta que el Gobierno andaluz es el «garante» de esa defensa, como lo demuestran «los presupuestos y la contratación» de trabajadores sanitarios.

Por ello, Aguirre ha dicho no entender ni compartir movilizaciones como las manifestaciones previstas para este sábado en todas las capitales andaluzas, convocadas por los sindicatos CCOO y UGT, y respaldadas por PSOE-A y Unidas Podemos por Andalucía, considerando el consejero que el modelo para mejorar el sistema sanitario público «no es poner autocares de diferentes pueblos, pagados» por los ayuntamientos y con inscripción en los propios consistorios.

Eso, según ha concluido Aguirre, es «una movilización política torticera», pero «cada uno es muy dueño de hacer lo que le venga en gana en ese tema», aunque, según ha subrayado las cifras que avalan su gestión en la Consejería de Salud «son tozudas», y evidencian que el Gobierno andaluz «está en la gestión de la sexta ola» y del «mejor sistema sanitario», en beneficio de los andaluces.

Prueba de ello son datos como que se ha bajado la lista de espera quirúrgica en Andalucía «en 23.000 personas», y hay ahora más de 10.000 usuarios menos fuera de plazo, a lo que se suma la «voluntad política del Gobierno» andaluz en su apuesta por la sanidad pública, pues «hemos pasado de dedicarle el 6,1 por ciento del PIB al 7,4», y eso son «3.000 millones más para sanidad».

Es más, a su juicio no se puede hablar de privatización de la sanidad pública por el Gobierno andaluz cuando ésta tiene «el mayor presupuesto de la historia», con inversiones en nuevas infraestructuras sanitarias y en mejorar las existentes, y cuando se ha pasado, «de 95.000 a 125.000 trabajadores en el sistema sanitario de Andalucía», en el que se han integrado también las agencias públicas, pues «había un doble modelo de financiación, de contratación y de trabajo», y evitar dichas duplicidades «era una de las grandes asignaturas pendientes».

Ahora, además, se ha pasado a que «dos de cada tres trabajadores tienen plaza pública en propiedad», cuando antes era «uno de cada tres», sin olvidar que se ha «subido un 34 por ciento la hora de guardia», entre otras medidas, que buscan «fidelizar», con mejores contratos y una mejor retribución, a los profesionales sanitarios en Andalucía, según ha concluido.