Agustín Pi Martínez, cubano residente en Córdoba: «El bloqueo es una parte de la decadencia de Cuba, pero no la única»

Agustín ha puesto en marcha un proyecto para mandar alimentos y medicinas a la isla con ayuda de otros cubanos que viven en España

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Cuba está viviendo una de las protestas más grandes de las últimas décadas. Desde el pasado 11 de julio, los cubanos se han echado a la calle al grito de “Patria y vida” y “Abajo la dictadura” para protestar por la ausencia de alimentos y medicinas. Agustín Pi Martínez es uno de los muchos ciudadanos cubanos que residen en Córdoba, este es su segundo año en la ciudad.

Agustín es licenciado en historia por la Facultad de Filosofía, Historia y Sociología de la Universidad de la Habana. Trabajó en el Museo de la Ciudad un año, otro en el Instituto de Historia de Cuba. Todo ello pertenece al Servicio Social Estatal del país. Posteriormente estuvo tres años de guía turístico en una agencia británica que tiene sede en la Habana. En esa misma ciudad conoció a la que sería su mujer, Rocío, una cordobesa que estaba de paso por Cuba.

“La situación en Cuba no es un hecho puntual. Hay muchas personas carentes de cuestiones alimentarias y logísticas. El estado cubano no ha sabido suministrar ni distribuir los recursos y la gente se ha echado a la calle. Hay una crisis sanitaria urgente en la isla debido a la Covid-19. Los hospitales y los sanitarios hacen un esfuerzo inmenso, pero objetivamente no hay material para satisfacer a la gente, ya no solo del virus, si no otras patologías comunes”, cuenta Agustín.

Agustín se trasladó a vivir a Córdoba con Rocío, y a día de hoy dirige el bar ¡Qué Bolá!, situado en la calle Pastores, pegada a Cruz Conde.

Agustín Pi Martínez en su bar. Foto: Miguel Valverde

Las claves que derivaron en protestas

Todo empezó con un nuevo corte de luz en San Antonio de los Baños, una pequeña ciudad al suroeste de la Habana, donde nació el famoso cantante Silvio Rodríguez. Allí durante las semanas anteriores al 11 de julio, se repitieron numerosos cortes de luz debido a las limitaciones para satisfacer la demanda a causa del deterioro de las centrales termoeléctricas.

Seguramente el factor clave ha sido la falta de turismo derivada de la pandemia. Cuba es un país que depende especialmente de la gente que visita sus ciudades. Sin la llegada de turistas debido a la Covid-19, no hay ingresos. Esto se ha traducido en falta de alimentos y medicamentos importados. Además, los especialistas resaltan la falta de políticas económicas que ofrezcan una respuesta inmediata al problema.

El embargo económico y comercial, al que podemos llamar perfectamente bloqueo, es una iniciativa macabra del Gobierno de los Estados Unidos desde los años 60. Es un proceso con restricciones durante décadas. El contexto histórico social en esta época en Cuba es distinto al de los 70 y al de los 80. Están las mismas estructuras, pero ya es una decadencia en cuanto a una nueva generación que se está incorporando que no fue a Sierra Maestra, que no luchó clandestinamente en las ciudades y que ese prestigio ya no lo tiene. La situación en la generación de los 80 ha sido distinta, igual que el bloqueo ha afectado de distinta forma”, comenta Agustín.

La legitimidad política del Gobierno de Cuba también es puesta en duda por el pueblo. Es el primer levantamiento al que tiene que hacer frente Díaz-Canel, sin Raúl ni Fidel Castro. Por otra parte, las primeras respuestas por parte del presidente fueron llamar a la “masa revolucionaria a contrarrestar el poder de los opositores en las calles”. Y otro en el que volvió a pedirle al Gobierno de Joe Biden que levante las sanciones económicas contra isla.

Agustín Pi Martínez en su bar. Foto: Miguel Valverde

“Siempre ha sido criminal para Cuba, ha restringido la capacidad financiera con la comunidad internacional o la entrada de alimentos y medicamentos a Cuba. En mi opinión el embargo tiene un porcentaje muy alto de responsabilidad, todas estas restricciones han impedido que el pueblo cubano pueda respirar un poco más. La administración de Trump junto a la de Bill Clinton han sido las más perjudiciales para el país. Con Biden estamos esperando a ver que hace y que iniciativa va a tener”, dice Agustín.

Otro de los motivos es que en Cuba, desde hace meses, existe un clima de protesta desde la detención del rapero Denis Solís. La policía entró en su casa sin una orden judicial y se lo llevaron detenido.

Esto es una parte de la decadencia de Cuba, no solo es económica. La decadencia en Cuba es política, de liderazgo, de ética y moral. Los conceptos que emitían la generación de mi padre o las anteriores no llegan a la juventud, y además los dirigentes no predican con el ejemplo que dejó Fidel Castro, por ejemplo. Fidel fue una figura difícil de valorar por muchas personas, pero el que estudia sabe objetivamente lo que hizo y como se jugó la vida, como luchó y triunfó”, cuenta.

La dimensión que tomaron estas protestas se explican, en parte, por el uso de redes sociales, que han estado varios días colapsadas, y por la difusión de videos con el hashtag #SOSCuba y #SOSMatanzas. Las consignas fueron desde la petición de alimentos hasta la libertad política.

Fidel tenía un prestigio y tomó protagonismo, estuvo en la calle. Habiendo convencido a unos y habiendo no convencido a otros, tenía un liderazgo, empujó y luchó para enfrentarse al bloqueo durante décadas. De esa manera se justificaron muchos errores que han devenido en que las nuevas generaciones no se sientan identificadas. Lo que está pasando en Cuba es que el Gobierno no tiene carisma, no tienen empatía con el pueblo. Lo que se está viendo ahora no se había visto antes”, dice Agustín.

Un proyecto cubano-cordobés

Desde Córdoba tenemos una plataforma formada por cubanos residentes y españoles. Estamos intentando hacer un proyecto para recoger medicinas y artículos sanitarios para enviarlos a Cuba a través de asociaciones y fundaciones que están operativas y que están tomando un protagonismo mayor, como la fundación Martin Luther King. Queremos que la gente nos ayude a recoger recursos que pueden parecer comunes en España pero de los que Cuba tiene carencias.”, asegura Agustín.

Los cubanos que están poniendo en marcha el proyecto están buscando la manera para que cuando los productos donados lleguen al país, no sean restringidos por el gobierno. “El gobierno tiene potestad sobre los envíos estatales, pero puedes estar seguro de que todo lo que enviemos estamos tratando de que llegue a las manos del pueblo”, asegura Agustín.

Caja con medicinas para enviar a Cuba. Foto: Miguel Valverde

Este domingo 25 de julio han convocado una manifestación en la plaza de las Tendillas a las 21:00, para protestar contra el gobierno de Díaz-Canel. Sobre los dirigentes de su país, Agustín comenta “A Cuba lo que le hace falta es un liderazgo. Y todo lo que ocurre ha pasado por falta de liderazgo. Hace falta una generación que sepa que una intervención militar en Cuba no es la solución, que se promueva que lo primero que tiene que acabar es el bloqueo”.

Además ha añadido que “no queremos intervención de ningún tipo, el pueblo cubano es soberano. Que surjan una serie de líderes de nueva generación, que no tengan nada que ver con lo que pasó en playa Girón. Lo que pasa hoy en Cuba no tiene nada que ver con los 60, 70 u 80”.

Cuba: ¿democracia o dictadura?

En España, con motivo de las protestas en Cuba, tanto políticos como medios de comunicación han puesto el foco en la isla durante varios días. La oposición ha sido crítica con parte del Gobierno y ha sido acusada de poco contundente.

Si repasamos la hemeroteca, tanto políticos de izquierda y derecha han mantenido estrechos vínculos con Cuba. Manuel Fraga invitó a Fidel Castro a Galicia. Adolfo Suárez buscó apoyo en Cuba como país no-alineado durante la Transición. Felipe González visitó la isla, al igual que Aznar y los Reyes. Al fallecer Fidel Castro en 2016, Mariano Rajoy lo describió como “una figura de calado histórico”.

Para entender Cuba, debemos comprender que para un socialista o un comunista, el Estado surge como una herramienta de dominación de la burguesía sobre el proletariado, y es por tanto necesario abolir la burguesía para llegar a la plena libertad.

El Partido Comunista de Cuba nace en el año 1925 y se proclamó defensor de la soberanía cubana y heredero del Partido Revolucionario Cubano del que fue líder José Martí, artífice la independencia de España. La idea era luchar contra la intromisión en la política isleña de los estadounidenses.

En 1959 acaba un régimen que tenía su base en la Constitución de 1940. Toda la estructura de Fulgencio Batista se quedó en Cuba, aunque él ya no estuviera. Se quedó la policía, la estructura represora que él había creado y dirigido. Hubo muchos juicios y sumarios y además, me consta que el pueblo aprobó muchos de ellos. Como también sabemos que la policía era asesina y opresora”, cuenta Agustín.

Agustín Pi Martínez en su bar. Foto: Miguel Valverde

La República de Cuba se define en su Constitución de 1976 y en la última aprobada en 2019 que sustituye a la de 1976. Es la quinta constitución que tiene la isla y fue aprobada por el 86,8% de los votos. Entró en vigor el 10 de abril de 2019.

El artículo 1 de la Constitución dice “Cuba es un Estado socialista de derecho y justicia social, democrático, independiente y soberano, organizado con todos y para el bien de todos como república unitaria e indivisible, fundada en el trabajo, la dignidad, el humanismo y la ética de sus ciudadanos para el disfrute de la libertad, la equidad, la igualdad, la solidaridad, el bienestar y la prosperidad individual y colectiva”.

En palabras de Agustín sobre la Constitución de Cuba, “los artículos 51, 54 y 55 son mentira directamente. Cualquier cubano puede verificarlo”. El artículo 51 habla de que las personas no pueden ser sometidas a desaparición forzada o torturas. El 55 de la libertad de prensa y el 56 del derecho a reunión.

“Yo considero que la Constitución de 1976 es dictatorial porque el sistema representativo que se impulsa, no lo es. Es un sistema de elección por zonas donde el que está sentado en la Asamblea del Poder Popular, lo que aquí viene siendo el Congreso, yo no se quien es, no voté por él”, asegura Agustín.

Además añade “es dictadura porque el poder se ha orquestado alrededor de un séquito de personas, porque no se cumplen algunos artículos como los que te he dicho antes y porque la Constitución dice que todo el país está por debajo del Partido Comunista de Cuba. Cualquier persona con un mínimo de conocimientos de lo que es una democracia creo que tiene que entenderlo”.

Por otra parte dice que “es una dictadura que ha sido muy singular, es cierto. Que ha fomentado la solidaridad internacional, es cierto. Que ha fomentado el desarrollo de la sanidad y la educación en Cuba hasta cierto punto, es verdad. Porque lo que está claro es que Batista dejó nada, solo destrozos. Fidel Castro lo hizo, destinó los recursos para ello. Justo o no justo lo hizo y se ganó un prestigio que en mi opinión se está perdiendo ahora. Pero ha ayudado a muchos pueblos, entre ellos a mi familia”.

Agustín concluye con una reflexión “es importante que no se hagan preguntas tan escuetas como la de si Cuba es una dictadura o no, porque esas preguntas polarizan la situación. Estoy seguro que hablo con uno de derechas y uno de izquierdas y ninguno me rebate este argumento, que no me interesa quedar bien con ninguno, pero es un argumento empírico”.

Álvaro Castilla/Fotos: Miguel Valverde

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