‘Concineamiento’ (II): Ahora en serie

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El zapato de Hrundi

Una sección de cine y series de Alberto Armas

“Ya no quiero vivir en un agujero. Me hace sentir pobre”. “Somos pobres, pero felices.” Fantástico Mr. Fox.

La semana pasada me aventuré a escribir una lista de las que consideraba las películas de mi vida. Como ya se dijo en su momento, no era una valoración de si una es mejor que la otra, y cosas por el estilo. Estaba creada desde una perspectiva de emociones y permanencia, de los efectos que producen en uno mismo.  Siguiendo esta estela, me aventuro a hacer un triple salto mortal con medio tirabuzón para confeccionar las que considero mis 25 series. Si una cosa ha cambiado en estos años, es la diferente concepción que tenemos del mundo seriéfilo, por llamarlo de alguna manera. Nadie puede negar que, en la actualidad, dicho mundo se ha engullido al cinéfilo, produciendo una cantidad de series imposibles de digerir en una sola una vida. Aún confinada. Directores, guionistas, estrellas de cine, etcétera, se unen en todo tipo de superproducciones de un nivel que hace años nos era imposible imaginar que fuese un producto hecho por y para el consumo doméstico. Cómo ha cambiado el juego. Y nosotros. Porque el fanatismo por las series va mucho más allá. Perdonamos que nuestros amigos no hayan visto ni una película de Billy Wilder (bueno, eso es imperdonable, pero nos hemos acostumbrado). Ahora bien, como no hayan visto la serie del momento, o la que para ti está siendo la gran obra artística desde que se creó el universo, por ahí ya no pasamos. De ahí que  tenga miedo. Son sólo 25. Ánimo. Pronto acabará. Cojo carrerilla y …:

  1. THE WIRE (David Simon, 5 temporadas)

Empezamos fuerte. ¿La mejor serie de la historia? Puede. ¿La mejor serie policíaca? Seguro. The Wire nos transporta in situ al corazón del narcotráfico en Baltimore y al montaje de la operación para acabar con él por parte del departamento de policía. ¿Y eso es todo? Podría ser, pero las grandes series no se quedan en la superficie. Y lo que nos ofrece ésta es el más grande y complejo fresco que se puede hacer de un problema que abarca a una ciudad entera y a todos sus estamentos. Un auténtico regalo para el público más exigente. Ojalá pudiésemos abrirlo cada día por primera vez.

2. LOS  SOPRANO (David Chase, 6 temporadas)

Con Tony empezó todo. Por lo menos para un servidor. En una época en la que el cine no me estaba dando demasiadas alegrías, se oía un ligero runrún que hablaba de series fabricadas por unos ingenieros que trabajaban para una tal HBO, y que lo de la caja tonta se lo pasaban por el susodicho. Oído cocina. Y allá fuimos. El resto es historia. Quizás sea LA SERIE. Cogiendo como base al maestro Scorsesse y por supuesto con la vista siempre en El Padrino, el mundo de la mafia no volvió a ser el mismo desde la aparición de esta familia. Nostra familia. Nunca unos patos volando nos dijeron tanto. Y James “Tony” Gandolfini, allá donde estés, gracias.

3. BREAKING BAD (Vince Gilligan, 5 temporadas)

Pero  entonces llegó Walter White. Y a Heisenberg no hay quien le tosa. Considerada para muchos (muchos, muchos, muchos…) la mejor serie de todos los tiempos. Razones no les faltan. Lo que consigue Breaking Bad está a la alcance de muy pocos. Una premisa sencilla. Un profesor con cáncer que decide fabricar droga para dejarle dinero a su familia cuando él falte. Pero para la distribución necesitará la ayuda de un antiguo alumno, Jesse Pinkman. Nada más. Lo que ocurre a lo largo de sus “cortas” 5 temporadas no es fácil de explicar. Shakespeare, Homero, Stevenson…  Todo vale y todo encaja a la perfección con una naturalidad asombrosa y  una precisión quirúrgica. Si no has visto ninguna de las mencionadas por ahora, empieza por esta.

4. A DOS METROS BAJO TIERRA (Allan Ball, 5 temporadas)

La verdadera época dorada de las series. Con HBO fabricando obra maestra tras obra maestra. La familia Fischer, dedicados a su funeraria en cuerpo y alma (y al revés), nos hablan de la vida a través de la muerte. Con unos personajes complejísimos, quizás sea el elenco más memorable de la historia de la televisión. Aún con algún bajón de nivel a mitad de la serie, se recompone para regalarnos el MEJOR FINAL QUE EXISTE. Sin más.

5. MAD MEN (Matthew Weiner, 7 temporadas)

Creada por uno de los cerebros de Los Soprano, narra la historia de la agencia publicitaria Sterling Cooper durante los años 60 a través de unos personajes escritos de forma magistral. Todo un ejemplo de subtexto, con sus fachadas y reflejos, está considerada una de las mejores series de todos los tiempos, ganando 15 premios Emmy y 4 Globos de oro. Y con uno de los personajes principales más enigmáticos que hay, Don Draper.

6. DEADWOOD (David Milch, 3 temporadas)

Como ya se ha mencionado, hubo una época en la que HBO estaba on fire. Y lo demostraba de nuevo a base de riesgo. Una serie ambientada en un pueblo de Dakota del Sur durante la década del 1870, Deadwood tuvo que ser cancelada debido al coste de su producción. Pero que no os eche para atrás ver una serie inacabada (además, se estrenó un telefilme en el 2019 que cierra la historia, con su reparto original). Cada capítulo es perfecto. Cada esquina del pueblo es perfecta. Todo en ella es perfecto. Y sobre todo, no dejéis de disfrutar de la interpretación del gran Ian Mcshane y su Al Swearengen, todo un hito.

7. BOJACK HORSEMAN (Raphael Bob-Waksberg, 6 temporadas)

Sin comentarios. Podéis encontrar el análisis de esta gran serie en mi anterior artículo Enganchado el caballo.

8. PERDIDOS (J.J. Abrams, Damon Lindelof, 6 temporadas)

Aun con sus detractores (ojo, entre los que me incluyo), no puedo evitar colocarla en el top 10 de esta lista. Y es que mucho antes de que unos dragones venidos de Poniente invadieran todas nuestras conversaciones, chats y redes sociales, Perdidos ya lo había hecho.  Todo empezó aquí. Rumores, teorías fan semanales, art concept, y  estreno mundial de su último capítulo. Jack, Locke, Kate, Sawyer, Hugo, Said, Claire, Charlie… son nombres que difícilmente olvidaremos. Convertida ya en cultura popular, nunca, hasta ese momento, se había escrito y comentado tanto sobre una serie. Y que siga.

9. JUEGO DE TRONOS (David Benioff, D.B. Weiss, 8 temporadas)

El gran fenómeno televisivo de nuestra época. La mayor superproducción. Y el mundo entero a los pies de las aventuras y desventuras de los Stark, los Lannister y los Targaryan. Un prodigio visual, con los rodajes más complejos habidos y por haber, abarcando para ello medio planeta. Con grandes personajes e interpretaciones (destacando por encima toda la familia Lannister), es una pena que los guionistas, adelantados a su tiempo (y nunca mejor dicho), no se esperaran para ver como el creador de las novelas George R.R. Martin acababa su gran obra. Así, por lo menos, podrían haberle echado la culpa a otro.

10. TWIN PEAKS (David Lynch, Mark Frost, 3 temporadas)

La más antigua de todo este top ten. Pero es que David Lynch es atemporal. Y un fenómeno televisivo. Quién lo diría. Revisitada en su momento, Twin Peaks aguanta el paso de los años de forma extraordinaria, jugando con el espectador a cada paso que da. Una obra transgresora, auténtica y única, como todo lo que hace el maestro. Los 8 primeros episodios son obligatorios, los pilares del mayor de los misterios que no se desvelará…jamás. Una pena que la temporada final juegue demasiado consigo misma, casi llegando a la autoparodia. Las cosas se tienen que acabar cuando se tienen que acabar. Y esto va por todas las de esta lista.

11. FRIENDS (Marta Kauffman, David Crane, 10 tempordas)

Mucha gente se llevará las manos a la cabeza al no ver esta serie más arriba en la lista, o más abajo. Y es que como ya se advirtió, los serieadictos no entendemos a razones. En cualquier caso, Friends se convirtió por méritos propios en todo un fenómeno. La gallina de los huevos de oro. Quizás la serie más generacional (e intergeneracional) de todas y con la que empezaron los  famosos maratones. Habíamos visto sitcoms anteriormente, pero ninguna que nos hablase de manera tan directa y real. Los seis amigos éramos nosotros y nosotros ellos. O queríamos ser ellos. Puede que se haya quedado un poco desfasada, pero las cinco primeras temporadas son sublimes. Esperamos nuevo reencuentro para este año. Aunque no hay muchas expectativas. Hay cosas que no pueden ni deben tocarse.

12. ROMA (John Milius, Bruno Heller, 2 temporadas)

Otra vez HBO. No será la última. Esta vez coproduciendo con BBC, la jugada no podía salir mal. Rodada en los alrededores de la capital italiana y los míticos estudios Cinecittá, Roma es una de las series más caras de la historia (sus dos únicas temporadas costaron alrededor de 100 millones) y más abaladas por la crítica a nivel mundial. Sin ella no existiría la mencionada Juego de Tronos, y es que el nivel de producción y detalle alcanzados en los 22 capítulos que la componen son difíciles, muy difíciles de superar.

13. HERMANOS DE SANGRE (Steven Spielberg, Tom Hanks,  1 temporada)

Viendo los dos nombres anteriores en su labor de creadores y productores (además de con HBO y BBC de por medio), poco más se puede decir de esta serie. Una ampliación de lo que estos artistas nos transmitieron con la monumental Salvar al soldado Ryan. Un espectáculo único, que consigue que te agarres al sofá, acongojado, mientras observas la más increíble recreación de hechos históricos que transcurren durante sus 11 episodios. Años más tarde, el mismo equipo creativo completaría la faena con The Pacific, aunque nos quedamos con esta primera parte.

14. EL ALA OESTE DE LA CASA BLANCA (Aaron Sorkin, 7 temporadas)

Otro monumento seriéfilo, y una de las series mejor escritas que existen. Aunque Sorkin dejase la serie en su quinta temporada, mantiene un nivel altísimo hasta su capítulo final. No apta para espectadores con móvil en mano. La política como entretenimiento. La buena. La escasa.

15. BATTLESTAR GALACTICA (Ronald D. Moore, 4 temporadas)

Aunque la serie originalmente comenzó a finales de los años 70, aquí nos referimos a este remake que nos llegó allá por el 2004. Coge la trama original y la evoluciona hasta límites insospechados. La religión, la filosofía, la mitología, el alma, la política… esta reinvención ahonda en los temas más profundos, tal como lo habían hecho en su momento clásicos cinematográficos como 2001: una odisea en el espacio o Blade Runner. Ciencia ficción pura y dura.

16. CARNIVALE (Daniel Knauf,  2 temporadas)

Otra gran serie de HBO y otra más cancelada debido al alto coste de su producción. Creada originalmente para 6 temporadas, la escasa audiencia hizo el resto. ¡Pero qué serie! Esta pequeña joya llena de misterios es un prodigio visual, ambientada en un circo ambulante durante los años de la gran depresión americana. Una batalla del bien contra el mal. Una estupenda dirección (Rodrigo García, hijo de Gabriel García Márquez, dirigió 5 de sus capítulos), y una música extraordinaria la completan. Desde aquí reto a los que no la hayan visto, que cuando lleguen al capítulo 6 de la primera temporada, paren de verla. Imposible.

17. UTOPÍA (Dennis Kelly, 2 temporadas)

La gran desconocida de esta lista, por lo menos en España. Y la más actual de todas. Esta producción del canal Channel 4 nos habla de un complot a nivel mundial con virus y curas de por medio que, visto lo visto, no estaba tan lejos de la realidad. Con solo doce capítulos y con una imaginación brillante en su puesta en escena en cada uno de ellos, sus tramas principales y bifurcaciones agarran al espectador y no lo sueltan hasta el último minuto. Una de las series más controvertidas de la lista. A destacar también la espectacular banda sonora creada por Cristobal Tapia de Veer.

18. TREME (David Simon, 4 temporadas)

Después del éxito cosechado tras The Wire, David Simon hizo lo más difícil, superarse. Si dicha serie  fuese una bebida, sería una cerveza bien fría. Una vez acabada, beberíamos otra. Y otra. Y otra. Pues siguiendo el símil, Treme sería un buen vino. Debe beberse con tranquilidad, degustando cada trago. Junto con todo su equipo creativo, nos traslada a una Nueva Orleans sumida en el caos tras el paso del huracán Katrina. Todo ello a través de unos personajes inolvidables (músicos, cocineros, dj´s, jefes indios…) que empequeñecen aquellos que hicieron famoso al mencionado drama policial. Una auténtica delicia y probablemente la serie con el mejor soundtrack de la historia.

19. THE NIGHT OF (Steve Zaillian, Richard Price, 8 capítulos)

Esta miniserie creada por Steve Zaillian (guionista de La lista de Schindler) y Richard Price (también guionista de The Wire), nos narra la historia de un joven paquistaní (Riz Ahmed) al que encierran y acusan de asesinar a una mujer de clase alta, y cuya defensa se encarga de llevar un abogado de casos perdidos (John Turturro). A partir de aquí, lo que viene es un retrato intimista y desolador sobre el sistema judicial americano, de una crudeza devastadora. Imperdible.

20. THE KNICK (Steven Soderbergh, 2 temporadas)

Sólo por ver a Clive Owen en el mejor papel de su vida, ya merece la pena darle una oportunidad a esta serie. Y es que su creación del cirujano Dr. John Thackery del Knick Hospital es de lo mejorcito que se ha visto en la pequeña pantalla. No solo eso, el resto del reparto también está a la altura, la recreación de la época es memorable, integrando perfectamente en la trama las innovaciones científicas y técnicas del momento. Y ojo a su final, pone los pelos de punta.

21. FLEABAG (Phoebe Waller-Bridge, 2 temporadas)

La serie más actual de toda la lista. La gran sorpresa de la última edición de los festivales, llevándose prácticamente todos los premios a los que competía. No es para menos. Fresca, divertida, entretenida, original, conmovedora, trágica, triste, luminosa y oscura a la vez. Es todo eso y mucho más. Su creadora y también protagonista nos regala uno de los personajes más “no encantadores” de los últimos años. Respaldada además por unos secundarios de lujo, entre los que destacan la ganadora de un Oscar Olivia Colman (La favorita) y Andrew Scott (el Moriarty de Sherlock Holmes). Además, el último plano es… sin palabras. Para verla una y mil veces.

22. ARDE MADRID (Paco León, 8 episodios)

Lo de Paco León es para quitarse el sombrero. Sin ser muy fan de sus Carmina o Kiki, el nivel de madurez que alcanza en esta miniserie de Movistar + es digno de elogio. Con un nivel artístico del más alto nivel, Arde Madrid se ha convertido por méritos propios en una de las producciones patrias más aclamadas de los últimos años.  Una Dolce Vita narrada desde el punto de vista de los empleados de Ava Gardner pegándose la fiesta padre en un Madrid franquista. Además, Inma Cuesta se come la pantalla. Un sorpresón mayúsculo que haría sonreír hasta al mismísimo Berlanga. “Ay… Manolo. Ay… Manolo”.

23. THE IT CROWD (Graham Linehan, 4 temporadas)

El humor inglés en su máxima expresión. Sútil, negra, idiota, inteligente, absurda… No se puede sacar más partido a tres personajes en un sótano. Imposible. Los dos protagonistas informáticos de una gran empresa y su jefa de departamento llevan la comedia a otro nivel, llevando las situaciones más habituales de sus labores profesionales a lo más extremo, surrealista, y desmedido. No recuerdo una serie que en más de cuatro capítulos me hiciese llorar –literalmente- de risa. Mención aparte merecen los jefes superiores, a cada cual más imbécil. No os la perdáis.

24. GENERATION KILL (David Simon, Ed Burns, 7 episodios)

Hasta el último momento he dudado si reseñar esta miniserie del creador de The Wire y Treme, junto con su colaborador habitual Ed Burns. Y es que incluir tres series suyas en mis 25 favoritas haría que se me viese bastante el plumero. Pero bueno, era un triple salto con tirabuzón, ¿no? De todas formas, los que hayan visto los siete episodios entenderán por qué. La experiencia que se siente al verlos es única. No creo que haya otra serie con la que pueda compararse. Toma como punto de partida la novela escrita por Evan Wright sobre sus propias experiencias como reportero de la revista Rolling Stone durante su viaje en un convoy de la 1ª División de marines en la Guerra de Iraq. El pulso con el que la serie está llevada es admirable. Una inmersión absoluta en lo absurdo de las guerras, en la debilidad de la fuerza, en la incongruencia de la política, en las miserias humanas. Una de las series de obligado visionado, para que no nos olvidemos en manos de quien estamos.

25 ¿……?

Y hasta aquí. Espero no haberos ofendido. Y si es el caso, ahí está el número 25. Vuestra favorita. La serie que os falta. La que el resto no nos podemos perder, porque es la obra más monumental jamás creada.

2 Comentarios

  1. Los Simpsons!
    Supongo que el hueco 25 está reservadísimo para Los Simpsons, una serie magistral desde su primera temporada (y van…?). Si bien es cierto que las últmas son, a juicio de los expertos, bastante más flojas, tal vez por la falta de temas nuevos, Los Simpsons es, definitivamente, LA SERIE.
    Si nuestros padres nos hablaban de Chicho o de Lazarov, nuestra vida ha venido marcada por esta simpática familia. Es lo único bueno que ha aportado Gangrena Tres a las pantallas patrias en sus 30 años de vida.
    Cada personaje (y no son pocos) tiene un universo propio complejísimo, pero que a a vez encaja a la perfección con las tramas que, en apariencia, le son ajenas. El carisma de su estúpido, cobarde, a veces violento, inconsciente, y tierno protagonista Homer, hace de esta familia un reflejo en el que la sociedad americana, hoy Occidente entero, se observe con la duda de si ese espajo está deformado para hacer más grotesca la imagen proyectada. Espóiler: no lo está.

  2. Me parece muy correcto y de justicia incluirla. Otra serie que ya es cultura popular y junto a Friends, las más intergeneracionales. No nos olvidemos de otra de sus virtudes, su nivel de profetización. En los Simpson encontraremos las respuestas.

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