El coronavirus ‘seca’ las floristerías de Córdoba

Las ventas se redujeron hasta un 80% desde que se decretara el estado de alarma hasta el final del confinamiento

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Foto: RAM

J.F. Fraile

Las flores siempre han adornado Córdoba. Las Cruces de mayo, la Feria, los Patios, las bodas y muchos otros eventos de la capital han sido engalanados durante años por sus característicos pétalos y pistilos. Este año ha sido diferente, la Covid-19 ha impedido que estas celebraciones se lleven a cabo, afectando, en consecuencia, a todas las tiendas que viven de la venta de flores en nuestra ciudad.

Hoy, tres conocidas floristerías cordobesas nos cuentan cómo ha afectado el confinamiento a sus negocios y en qué forma se están adaptando a la situación actual.

Rafael Cuevas, gerente de la Floristeria Pinsapo, Dena Álvarez, de la Floristería Asterflor, y Miguel Ángel Luque, de la Floristería Ramón Luque, coinciden en señalar que el principal problema del confinamiento para sus negocios ha sido la gran pérdida de ventas al haberse cancelado todos los eventos de la ciudad. «Hemos tenido pérdidas de más de 10.000 euros durante el confinamiento. Los meses perdidos son los que solían darnos de comer en los meses venideros», afirma Miguel Ángel al referirse al periodo en el que las cuatro floristerías han obtenido ingresos, únicamente, a través de su página web. «Las ventas se redujeron un 80% durante esta etapa», añade Rafael Cuevas lo que confirma la gran crisis vivida por las floristerías de la ciudad califa.

Del mismo modo, Cuevas ha afirmado que «los problemas con los proveedores han sido cruciales. La importación nacional se había bloqueado y la extranjera estaba colapsada«. Los obstáculos no han sido pocos.»Con estos proveedores nos hemos visto limitados en cuanto a cantidad y variedad en nuestros productos con lo cual han sido todo inconvenientes», añadía al testimonio del gerente Dena Álvarez.

Sin embargo, las floristerías tuvieron un pequeño rayo de luz durante el confinamiento el día 2 de mayo, el Día de la Madre. Estos establecimientos abrieron sus puertas, añadiendo mamparas y numerosas medidas de seguridad para adaptarse de la mejor manera posible al confinamiento. El resultado fue todo un éxito. «Las flores transmiten ese sentimiento de amor y añoranza hacia las personas que, por estas circunstancias, vemos alejadas», declaraba Miguel Ángel acerca de los ramos de flores vendidos en esta fecha tan entrañable y al final del confinamiento. El gerente de la floristería Ramón Luque también añadía que «el 2 de mayo no salva una mala temporada, pero la gente del barrio nos está ayudando y está comenzando a venir de manera más frecuente a nuestra tienda y eso nos anima a seguir adelante».

Por último, Cuevas ha querido recordar que «las flores están llegando a compradores poco habituales que se están dando cuenta del maravilloso símbolo que representan». Y formula un deseo en voz alta: «Espero que la gente se anime a comprar productos de la tierra al igual que nosotros intentamos favorecer el producto nacional».

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