Purificadores de aire en centros educativos: fabricantes, autoridades, padres y sindicatos hablan

Expertos y consumidores insisten en que su uso ha de completarse con distancia social, mascarillas, gel hidroalcohólico, lavado de manos y, sobre todo, responsabilidad individual

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AMPA de Salesianos Córdoba
AMPA de Salesianos Córdoba Foto: Helen Mínguez

Con la llegada del frio, las ventanas y puertas abiertas en las aulas dejan de ser una opción agradable para ventilar y que la circulación del aire dificulte la transmisión del coronavirus. La adquisición de purificadores de aire en los centros educativos y los famosos filtros HEPA se han convertido en un tema de debate dentro y fuera de la comunidad educativa.

¿Son la solución final a la transmisión del virus de la Covid-19 por aerosoles? ¿Resultan seguros para estudiantes y docentes? ¿Es necesario mantener ventanas abiertas aún con la instalación de estos dispositivos? ¿Qué coste tienen?

María José Aguilera López, responsable de comunicación de la Delegación Territoria de Educación, Deporte, Igualdad, Políticas Sociales y Conciliación de Córdoba se muestra tajante: «No hay estudios científicos que demuestren la efectividad de estos purificadores de aire. Ahora bien, tampoco los hay que desaconsejen su uso. Lo que sí que hay que tener en cuenta es que ha de hacerse un estudio previo a la hora de adquirirlos y que conllevan un mantenimiento técnico profesional».

Por otra parte, apunta a la recomendación oficial de la Consejería de Salud y Familias de la Junta de Andalucía, que incide en que «tan importante como la limpieza más desinfección es la adecuada ventilación de los locales –como las aulas o espacios comunes– que deberá realizarse de forma natural varias veces al día, con anterioridad y al finalizar el uso de los mismos». Igualmente, «se recomienda aumentar la frecuencia de renovación de aire natural de las aulas, intentando a la vez no crear corrientes fuertes de aire. En el caso de ventilación mecánica, aumente la frecuencia de renovación de aire externo, no usando la función de recirculación». Pero eso no es todo ya que «las aulas deberán ser ventiladas por espacio de al menos 5 minutos antes de su uso y en cualquier caso se establecerá, cuando no se puedan mantener ventanas abiertas, una pauta de ventilación periódica por ejemplo en los cambios de clase o asignatura», advierten desde la Consejería.

Un plus de tranquilidad para los padres

Aún así, las asociaciones de padres de alumnos como la de Salesianos Córdoba han optado por «añadir un plus de seguridad» dotando a las clases de purificadores de aire «pagados por los propios progenitores de los alumnos», como indica Montserrat Serrano, su presidenta. «Desde septiembre comenzamos a hablar del tema previendo que llegaría el frío y nuestros niños no podían estar congelados con las ventanas abiertas y expuestos a enfermar. Aunque es verdad que antes de comenzar las clases y al finalizar se abren ventanas para airear el aula. Además, aprovechan cada cambio de clase para hacerlo. «, afirma Montserrat. «En un principio pensamos en ponerlos en las clases de infantil y primaria, si bien luego nos decidimos por la totalidad de clases ya que el precio no era excesivo. Además, los filtros que poseen son muy útiles y se amortizan porque no sólo limpian el aire de este virus sino de otros, así como de alérgenos que afectan a muchos docentes y estudiantes», explica.

Por su parte, Elena García, responsable del sector de Educación de CSIF Córdoba expone que «si bien los filtros HEPA no son la solución definitiva a la transmisión aérea del coronavirus, sí que son una barrera de protección añadida». García insiste en «la importancia de la adquisición de estos dispositivos de purificación de aire portátiles, filtros HEPA, como medida preventiva y adicional a la ventilación natural, que es más complicada con la llegada de las bajas temperaturas, junto a la utilización de mascarillas, higiene de manos y distancia social». Así pues, considera «esencial mejorar la calidad del aire en las aulas, que son espacios cerrados, para prevenir contagios en el ámbito educativo y más si tenemos en cuenta que hay muchos centros que debido a la antigüedad de sus instalaciones y diseño, no cumplen la normativa básica en materia de ventilación«

La industria anti Covid-19 lucentina

Aún queda mucho por saber de las cuestiones técnicas que rodean a este aliado en materia de seguridad e higiene. En el municipio de Lucena la empresa Keyter presentaba este mismo verano AirSanit «Incorpora una tecnología de purificación e higienización de aire que permite eliminar la totalidad de los virus, bacterias u hongos en suspensión en recintos cerrados sin ventilación natural, como centros sanitarios, educativos, hospitales, residencias, oficinas, restaurantes etc. Las pruebas realizadas con virus y bacterias revelan que a los cuatro minutos de funcionamiento de la unidad UTAPH (Unidad de Tratamiento de Aire y Higienización), no se recogen virus en la salida del aire», explican Laura Ruiz, su coordinadora de ventas.

Pero, ¿qué equipos son los más recomendados para colegios? «Los equipos AirSanit Mobile se presentan en dos tamaños como tratamiento de aire y purificación , en versión  vertical, autónoma y portátil para una instalación «plug and play» móvil por medio de ruedas. Se recomienda un tamaño u otro en función de las dimensiones de la sala , ventilación existente, calidad de aire según la normativa y el número de personas en las aulas», puntualiza

Respecto a los criterios a seguir a la hora de decantarse por uno u otro modelo, Ruiz subraya: «Tenemos una calculadora interna en la que nos basamos para recomendar los distintos modelos en función de las dimensiones de la habitación y el número de personas que en ella se encuentran. También en función de la bioseguridad que se quiera alcanzar con la aplicación de mayor flujo radiante de UVC para inactivar patógenos aéreos».

Y advierte: «Para realizar un mantenimiento con seguridad se requiere de un profesional especializado. El equipo cuenta opcionalmente con un sistema Detox que emplea unas resistencias a muy alta temperatura para eliminar la carga viral en el interior del equipo antes de proceder al reemplazo de los componentes internos.  Por lo que es un sistema de seguridad adicional, previo a las operaciones de mantenimiento.
No obstante, muchos usuarios aún se preguntan si hay que mantener ventanas y puertas abiertas aún teniendo purificadores de aire. Laura Ruiz matiza: «Los filtros tanto HEPA como de carbono activo captan contaminantes biológicos y químicos, como virus, bacterias, hongos y olores. además la aplicación de luz germicida UV-C inactiva dichos virus, bacterias y hongos. Según la normativa RITE ausencia de ventilación mecánica forzada, se recomienda una renovación del aire interior con ventilación natural, paralelamente al empleo del purificador». De la misma manera destaca que el porcentaje de eficacia varía según el tipo de filtro :
Filtro HEPA 13 Eficiencia del 99 950 %%(UNE EN 1822- 4)
Filtro HEPA 14 Eficiencia del 99 995 %%(UNE EN 1822 -4)

Además captan contaminantes biológicos (gripe, bacterias que causan infecciones respiratorias o neumonías, tuberculosis etc) y químicos (como contaminantes orgánicos volátiles, formaldehído, u ozono, entre otros).

Rocío Górriz

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