El Ayuntamiento y la Asociación de Joyeros trabajan para conseguir una Indicación Geográfica Protegida

Bellido ha ensalzado que "sería de los primeros productos no alimenticios que tendría la Indicación Geográfica Protegida en el ámbito nacional"

Ayuntamiento de Córdoba

El alcalde de Córdoba, José María Bellido (PP), la delegada de Reactivación Económica, Blanca Torrent (PP), y la presidenta de la Asociación de Joyeros San Eloy, Milagrosa Gómez, han presentado este miércoles un proyecto financiado desde el Instituto Municipal de Desarrollo Económico y Empleo (Imdeec) en colaboración público privada con la citada asociación para lograr la Indicación Geográfica Protegida (IGP) de la joyería cordobesa, teniendo en cuenta que «Córdoba es epicentro mundial» del sector.

En una rueda de prensa, el regidor ha detallado que es «un proyecto importante de ciudad, porque si hay algo de las bastantes cosas por las que se conoce la ciudad, es por la importante joyería«, siendo «una referencia industrial, además de ser un producto de calidad y artesanal».

Según ha expuesto, «es una iniciativa privada importante de la asociación» dentro de «un proceso lógico y natural» para «reconocer un producto fundamental, esencial y de los más importantes dentro de la ciudad», a la vez que confía en «lograr también el apoyo institucional de otras entidades como la Junta de Andalucía, con la que se trabaja desde hace un tiempo para este objetivo, y también el Gobierno».

Asimismo, Bellido ha ensalzado que «sería de los primeros productos no alimenticios que tendría la Indicación Geográfica Protegida en el ámbito nacional», al tiempo que «se protege una tradición y la historia», subrayando que «no se trata sólo de tener un producto de calidad, que lo podrían tener a lo mejor en otras ubicaciones, sino de proteger una tradición, una forma de trabajar y artesanía que sólo tiene Córdoba en el mundo de la joya en toda España».

Mientras, Torrent ha destacado que la asociación ha iniciado los trabajos para «lograr que la joyería de Córdoba sea reconocida por la Unión Europea como IGP», siendo «un proyecto de gran interés».

Así, ha apuntado que el objetivo es «desarrollar una norma de calidad vinculada al territorio de origen; promocionar mayor seguridad al consumidor final, que encontrará los productos amparados por la indicación ‘Joyas de Córdoba’, un distintivo de autenticidad y calidad diferenciada, como garantía de su procedencia, tradición, innovación, sostenibilidad y excelencia», así como «proteger a las empresas del sector frente a las falsificaciones y la competencia desleal».

Ha afirmado que «el reconocimiento como IGP ayudará a promover el prestigio de las empresas cordobesas a nivel nacional e internacional y, por lo tanto, a mejorar la proyección y la competividad de la ciudad», al tiempo que ha comentado que «es un buen momento para impulsar este proyecto, porque recientemente la Comisión Europea manifestó su interés por proteger las indicaciones geográficas de los productos artesanales e industriales, basados en la originalidad y la autenticidad de las prácticas tradicionales de sus regiones».

Al respecto, ha dicho que «se anunció una propuesta de reglamento que prevé aprobar para finales de año y que servirá como marco jurídico para presentar y validar esta propuesta de Córdoba«, de manera que cree que «la joyería de Córdoba puede ser de los primeros productos reconocidos en Europa con esta denominación», remarcando que «se parte con los deberes ya hechos» con la labor de la asociación y el apoyo del Imdeec.

EL VALOR DE LO ARTESANAL

Por su parte, Gómez ha explicado que «es fruto de un reto muy ambicioso que se empezó a plantear en 2014 y que requería de recursos económicos que no se han tenido hasta este momento».

De este modo, ha valorado el trabajo de cara a «conseguir que la joyería de Córdoba sea reconocida como una IGP de carácter no agroalimentario, con una marca que permita reconocer su procedencia: Córdoba, y que por el hecho de estar fabricada en la ciudad conlleve una serie de cualidades intrínsecas que hacen únicas sus piezas, uniendo artesanía e innovación, para el fortalecimiento del sello de calidad de la industria joyera cordobesa».

Además, ha aseverado que todo se hará «consensuado con las empresas del sector, a través de un comité de expertos, que servirá de base para que la joyería sea reconocida en un futuro próximo por la Comisión Europea como IGP de productos artesanales e industriales», de forma que aspiran a «conseguir que la joyería de Córdoba sea de los primeros productos reconocidos en Europa con esta denominación y situarnos en el mismo nivel que otros productos que ya han desarrollado la primera fase, como el cristal de Murano en Italia y la famosa navaja de Albacete», con cuyos productores han contactado.

Y ha remarcado que «esta regulación europea supondrá para la joyería de Córdoba ser la única con esta denominación en España y, entre otros factores, dotar de una mayor seguridad jurídica tanto a los productores como a los consumidores; reconocer el valor añadido del producto a nivel nacional e internacional, así como su valor comercial y cultural». Para todo ello, «es de vital importancia contar con el apoyo e impulso de todas las instituciones públicas, locales, regionales y nacionales, para que la marca sea reconocida», ha invitado.