El exjugador de baloncesto Fernando Romay apoya la campaña de donación de órganos del Hospital Reina Sofía

Fernando Romay ha sido explícito en su mensaje: "sé generoso hasta cuando no estés. Para qué te los vas a llevar si no te valen para nada. Déjalos aquí y alguien se aprovechará"

Fernando Romay

El Hospital Universitario Reina Sofía de Córdoba ha recibido este pasado fin de semana la visita del exjugador de baloncesto Fernando Romay, que ha viajado hasta Córdoba para darle una sorpresa, con motivo de su cumpleaños, a un niño hospitalizado que es muy fan del gallego y, a su paso por el complejo hospitalario, Romay también ha conocido uno de los programas estrella del hospital, el de la donación y trasplante de órganos y tejidos, al que ha dado su apoyo.

Así y según ha informado la Junta de Andalucía en una nota, sin pensarlo dos veces, este deportista mítico del baloncesto español ha accedido a sumarse a la campaña de promoción de la donación, para seguir manteniendo vivo el mensaje ‘Regala Vida, Dona Órganos’, lema de esta estrategia.

Tras bromear con la talla de la camiseta, Fernando Romay ha sido explícito en su mensaje: «sé generoso hasta cuando no estés. Para qué te los vas a llevar si no te valen para nada. Déjalos aquí y alguien se aprovechará», aludiendo así a la importancia de donar los órganos y tejidos cuando no existan alternativas para seguir viviendo.

Esta acción se enmarca en la campaña de promoción que el Hospital Universitario Reina Sofía mantiene activa durante todo el año, con el objetivo de que la sociedad reflexione sobre este tema y tenga tomada una decisión llegado el momento. La adhesión de personajes públicos como Fernando Romay ayudan a extender este mensaje y acercar la reflexión al ámbito familiar.

El coordinador de trasplantes del hospital, José María Dueñas, y el director médico, Francisco Triviño, han acompañado a Romay durante su visita al hospital en la tarde del viernes, que provocó el entusiasmo de los profesionales sanitarios y, sobre todo, un momento inolvidable para este paciente pediátrico, que juega como alero y cuya pasión por el baloncesto hizo que la Federación Andaluza propiciara la sorpresa.