A lo largo de los siglos, el toque de campanas ha servido como medio de expresión y comunicación en España. Desde mensajes sociales hasta protección, esta codificación que se ha transmitido a través de los distintos tañidos reconocidos por las distintas comunidades y han contribuido a estructurar la vida local. Ahora, el toque manual de campanas de España, una antiquísima práctica que está en peligro de extinción, ha sido incluida en la lista del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad de la Unesco.

En la actualidad perviven en España más de treinta modos diferentes de toque manual de campanas, un lenguaje sonoro que se ha mantenido a lo largo de los siglos como un medio de comunicación comunitario. Con un amplio repertorio de formas y técnicas, tanto en el ámbito religioso como en el civil, los toques de campana han regulado multitud de aspectos de la vida festiva, ritual, laboral y cotidiana.

Los mensajes del repique de las campanas

Existe una gran variedad de sonidos determinada por las técnicas (repique, volteo o medio volteo) combinadas con las habilidades de los campaneros y las características físicas y propiedades acústicas de las campanas, torres y campanarios. Estos elementos convergen para crear un profundo y rico repertorio tanto en el ámbito religioso como en el cívico para marcar distintos momentos del día, alertar a la población de acontecimientos naturales, como incendios o inundaciones, cortejos fúnebres y anunciar noticias, entre otros.

Una de las campanas de la Mezquita-Catedral de Córdoba. Foto: RAM

Una de las campanas de la Mezquita-Catedral de Córdoba. Foto: RAM

Los toques de campana son también una parte central de los eventos, celebraciones y espectáculos locales, una práctica transmitida de los campaneros a las generaciones más jóvenes. Por esta razón, la protección de este lenguaje por la Unesco supone, según ha valorado el Ministerio de Cultura en un comunicado, «poner en valor y asegurar la continuidad de esta tradición común, compartida entre los diversos pueblos de España».

Asimismo, contribuye a «proteger unos sistemas de comunicación, casi siempre únicos, al borde de la extinción por la falta de campaneros, figura fundamental para salvaguardar esta práctica ancestral». Un sistema de comunicación único que «es inmediato y objetivo» y anuncia a los ciudadanos «el transcurrir del día, la alerta, la fiesta, la devoción, la pena, la despedida».

Reportaje gráfico: RAM

Sobre el documento de la candidatura

Las impulsoras de la protección del toque manual de campanas fueron las asociaciones culturales Hispania Nostra, Campaners d’Albaida (Valencia) y el Museu Internacional del Toc Manual de Campanes, MitMac. En 2018 organizaron, con motivo del Año Europeo del Patrimonio Cultural, un gran concierto en aquellos lugares de la geografía española donde se había conservado o recuperado esta práctica.

En el documento de la candidatura se detallaba cómo personas de todas las edades, géneros, y procedencias se identificaban con el sonido de las campanas, todas ellas asociadas a las fiestas de más de 8.000 municipios españoles.