Endesa destroza árboles centenarios en el Parque Natural de las Sierras Subbéticas

La actuación se ha llevado a cabo con la oposición del propietario de la finca y la connivencia de la Dirección del Parque Natural

Árbol de quejigo cortado
Árbol de quejigo cortado

Las labores de limpieza de vegetación bajo la línea eléctrica que suministra energía a la ermita de Nuestra Señora de la Sierra, han supuesto la tala y podas abusivas que han producido graves daños de varios ejemplares de árboles de quejigo dentro del Parque Natural de las Sierras Subbéticas, incluso uno de ellos ha sido cortado.

Estos árboles, de porte centenario son más antiguos que la línea eléctrica, estaban antes y suponen un elemento sobresaliente del paisaje. Además, los quejigos son árboles de crecimiento lento.

Estas actuaciones se han llevado a cabo en contra de la voluntad de los propietarios de la finca, que han hecho todo lo posible por conservar estos árboles. Sin embargo, los gestores del Parque Natural, «han realizado una vez más una patente dejadez de funciones en la conservación de la naturaleza y de los valores del parque», según ha manifestado la asociación Ecologistas en Acción Córdoba.

Parque Natural de las Sierras Subbéticas
Parque Natural de las Sierras Subbéticas

Por esta razón, piden contar con un Director-Conservador, que apueste por el soterramiento de las líneas eléctricas y salvaguarde los árboles monumentales, en lugar de un director a secas, «al que la conservación del Parque parece importar bien poco, dejándolo en manos de eléctricas sin escrúpulos».

Así pues, la asociación considera que existen alternativas, el soterramiento de la línea o el desvío de  parte de ella que afectaba a los árboles, pero no ha sido posible.

Ecologistas en Acción Córdoba están indignados porque considera que esta multinacional presume en su Política de Biodiversidad “considerándola como un aspecto prioritario en el desarrollo de su estrategia empresarial y dice que es consciente de los riesgos que conlleva su perdida.”

Algunos de sus principios son: fomentar la puesta en valor de la biodiversidad, los servicios ecosistémicos, y el conocimiento de las actuaciones que lleva a cabo para su conservación. Sin embargo, no está cumpliendo ninguno de ellos.