Los mayores. Personas que han vivido y que aún les queda tanto por vivir y transmitir, pues son una parte activa de Córdoba. Eva Contador, delegada de Servicios Sociales y Mayores del Ayuntamiento de Córdoba por el Partido Popular (PP) valora la experiencia durante la Semana del Mayor para Insitu Diario, unas jornadas que han recibido más de 4.000 participantes. Entre otras cuestiones de la entrevista, Contador cuenta qué es ser mayor para ella, si la capital es una buena ciudad para los ancianos o sobre nuevas propuestas para «una generación que siempre se ha amoldado a lo que han tenido, que ha sido poco», asegura la delegada.

Pregunta. Antes de valorar la Semana del Mayor, sería interesante conocer qué es para usted ser mayor.

Respuesta. Ser mayor es vivir. Hasta hace unos años, la gente mayor eran personas sedentarias, que estaban en la casa sentados, que no hacían nada. Hoy en día, yo misma me puedo considerar mayor. Digamos que el estatus ha cambiado en cuanto a la edad. Antes una persona con 50 años era mayor, hoy con 50 años estamos recién salidos de la juventud, nos podemos considerar unos jóvenes un poco mayores. Dentro de los Centros de Participación Activa (CPA), nuestros mayores son personas muy activas que están continuamente queriendo aprender, sobre todo, son gente que dejaron de aprender en su época porque no tenían los medios y luego, el día a día, el trabajo, el cuidar de sus hijos y de sus nietos no les ha permitido seguir haciendo lo que les gustaba. Ahora llega un momento que están jubilados, con muchas ganas de seguir haciendo cosas y nosotros desde el Ayuntamiento de Córdoba, desde los CPA, les damos esa oportunidad.

P. Por hacer un resumen, la Semana del Mayor ha propuesto visitas culturales al Real Monasterio de San Jerónimo, visitas nocturnas a la Mezquita-Catedral, campeonatos de petanca y dominó, concursos de tortillas y repostería y otras muchas actividades. ¿Podría hacer una valoración de las jornadas?

R. Teníamos muy claro que queríamos trabajar con los mayores dentro de la ciudad, era una propuesta que llevábamos electoralmente: no solo celebrar el Día del Mayor, sino celebrar una semana. Entendemos que en un día realmente no da tiempo a poder agradecer a los mayores todo el trabajo que han hecho. Los CPA están dirigidos por los propios mayores, son ellos los que, a través de su junta directiva, se encargan de la apertura y cierre de los centros y de las actividades que se hacen dentro. Desde el Ayuntamiento tenemos que poner todo eso en valor y esta es una manera de hacerlo. Llegó la pandemia y nos impidió empezar, pero el año pasado celebramos la primera semana, que se ha consolidado este año y esperamos que siga celebrándose en un futuro, sea quién sea la persona que esté en este cargo de responsabilidad. Desde la Delegación, intentamos hacer muchas actividades que acerquen a los mayores a sitios de Córdoba a los que tienen dificultades de acceder. Nuestro mayor legado son ellos mismos, personas que nos transmiten el día a día, lo vivido y lo que han hecho.

«Nuestro mayor legado son ellos mismos, personas que nos transmiten el día a día, lo vivido y lo que han hecho.»

P. Hemos visto imágenes de los mayores bailando y disfrutando. ¿Cómo ha sido la acogida por los mayores?

R. La acogida ha sido espectacular. El año pasado fue muy buena, pero este año hemos excedido de las 4.000 personas que de forma activa han participado. Solamente hay que mirarles las caras durante las actividades. Ha sido muy buena y no solamente han participado, ellos mismos han celebrado actividades paralelas desde sus centros y han invitado a personas de su zona. Ha sido muy bonito; compañerismo, tiempo para estar juntos, compartir experiencias… Esto va a más, ya están pensando propuestas nuevas para el año que viene.

P. ¿Hay algún aspecto a mejorar o nuevas propuestas para futuras ediciones?

R. Ahora mismo estamos analizando las mejoras que podemos hacer para el año que viene. Ya tenemos ideas de cosas que en algún momento ellos nos han pedido y aportado ideas. No lo voy a decir porque sería romper la sorpresa. Si lo cuenta ya, para el año que viene tengo que inventar otra cosa, pero tengo que decir que sí estamos trabajando ya en nuevas ideas. Es importante que no sea una cosa estanca. Lo bonito de esto es que cada año sea una cosa nueva y con las aportaciones de ellos.

P. No se ofrecen actividades durante la Semana del Mayor, el pasado 20 de octubre disfrutaron de una jornada deportiva donde participaron unas 400 personas. ¿Qué otras actividades se llevan a cabo desde la delegación?

R. Muchísimas. Al día siguiente de terminar la Semana del Mayor comenzaron unos talleres, ya están funcionando más de 80 en los que aprenden inglés, escritura, baile, castañuelas, guitarra bordado, pintura… es interminable. Va en función de su demanda, no hay dos centros que hagan el mismo taller, cada centro escoge sus actividades y son las personas las que deciden. No tenemos que meterlos en una cuadricula, ellos nos trasladan qué es lo que les gustaría aprender y hacer y nosotros nos ponemos en sus manos. Ahora han comenzado las Rutas por Córdoba, en las que participarán unas 560 personas y que, a día de hoy, ya están completas. Los estamos acostumbrando a lo que tiene que ser, que son parte de Córdoba, una ciudad activa.

«Los estamos acostumbrando a lo que tiene que ser, que son parte de Córdoba, una ciudad activa.»

P. ¿Cree que Córdoba es una buena ciudad para los mayores?

R. Córdoba es una ciudad excelente para los mayores, para los pequeños, para todos. Es una ciudad suficientemente grande para tener casi todos los servicios de una gran ciudad, pero a la vez es pequeña para no tener las aglomeraciones que te encuentras en otras como Málaga o Sevilla. Creo que Córdoba es la ciudad perfecta para vivir, por eso estamos aquí.

P. ¿Los mayores se conforman con poco? ¿se merecen más de lo que se les da?

R. Sí, se conforman con poco. Es una generación que siempre se ha amoldado a lo que han tenido, que ha sido poco. Han pasado por guerras, posguerras, momentos de hambruna, momentos de escasez. El momento más visible fue la pandemia. Creo que fueron los más vulnerables, por un lado, pero también los más estrictos. Tú les decías que tenían que llevar mascarilla y se la ponían. ¿Qué no podían salir? No salían. Siempre había una cabeza loca que se saltaba todas las leyes y reglas, pero han sido muy fieles en general. Aunque les doliera en el corazón, sabían que era un bien para todos y lo cumplían. Creo que ha sido una delegación que hasta ahora no les había atendido como debería. Les estamos poniendo en valor, sí es cierto que cuanto más les das, más piden, pero es normal, están en su derecho.

«Se conforman con poco. Es una generación que siempre se ha amoldado a lo que han tenido, que ha sido poco.»

P. Aún quedan muchos años, pero cuando usted sea una persona anciana ¿cómo le gustaría vivir? ¿Qué tipo de oferta la gustaría encontrar en la ciudad?

R. Con que haya la misma oferta que tenemos hoy, ya estaría contenta. Yo disfruto mucho, cualquiera que me haya visto en algún acto con los mayores lo puede ver. Lo disfruto de verdad porque ellos son felices. Es lo que nos tiene que mover, la felicidad. Yo estoy ya echando el ojito a que centro de participación activa me voy a ubicar. Como anécdota, el otro día un compañero me llamó para contarme que había visto un vídeo de sus padres que querían apuntarse ya a un CPA y decían: «Yo quiero apuntarme al centro este que he visto en las imágenes que se están bailando». Ha subido muchísimo la cantidad de gente que se están apuntando, se está visualizando lo que hacemos y se está haciendo bien, se está haciendo con cariño. ¿Podemos hacer más cosas? Seguramente, pero estamos en el camino.

«Es lo que nos tiene que mover, la felicidad.»

P. ¿Quiere dirigirle algunas palabras a los mayores de Córdoba?

R. A los mayores, ellos saben que tienen mi apoyo, mi cariño, mi aprecio. Sobre todo, agradecerles la participación que han tenido, lo bien que han recibido todo, con el empeño, la ilusión que han preparado todo. Aquí estamos para trabajar juntos.

Entrevistador: Javier Sánchez

Reportaje gráfico: RAM