Alonso Romero, AOVE Cortijo del Prado: «Un aceite gourmet debe aunar unas características nutricionales y organolépticas sobresalientes»

Muchos de los mejores restaurantes de Córdoba se han rendido a los encantos de este aceite premium que se elabora en tierras montalbeñas

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Cuando Alonso Romero cursaba sus estudios de Marketing no imaginaba que llegaría a ser socio y gestor de la firma de AOVE Cortijo Del Prado. Él es la cara más visible de este proyecto pero reconoce: «Detrás de Cortijo del Prado hay una familia de seis personas que un día, como simples agricultores, decidimos dar un paso más e iniciar este bonito proyecto. Teníamos esa ilusión. Además, el bajo precio que el aceite de oliva alcanzó en los últimos años nos impulso a alumbrar este proyecto».

Con los pies bien puestos sobre la tierra montalbeña que gestiona cada día apenas amanece, subraya: «Desde el principio, no quisimos ni pudimos competir en precios ni en producción con grandes almazaras».

Y concreta: «Tuvimos muy claro que queríamos dirigirnos a un público gourmet, muy selecto, al que abastecer con una producción muy limitada, que no nos detrajese mucho tiempo del trabajo en el campo. Así podíamos compaginar ambas tareas».

Esta pequeña empresa cordobesa se rige por un mantra inamovible: «En una AOVE premium la calidad del aceite debe ser sobresaliente. Ha de aunar unas características nutricionales y organolépticas muy buenas. Y en este último apartado tiene que existir una armonía entre el frutado, el picante y el amargo», explica Alonso Romero.

Aprendiendo de los mejores

No obstante, los productores del valioso oro líquido se han rendido a la evidencia de que «hay que cuidar no sólo el contenido sino también el continente». Experto en la materia, Romero asegura: «El aceite de oliva está inmerso en una revolución creativa en lo que respecta a etiqueta, diseño y envase. La gran competencia que hay entre marcas actualmente, te lleva a tener que diferenciarte de una forma u otra».

Una conclusión que la crisis sanitaria ha consolidado: «Un buen packaging es fundamental porque en muchas ocasiones -y hemos podido comprobarlo durante la pandemia- no tienes acceso directo a catar el aceite. De forma que lo que te llama la atención es un buen diseño y te hará decantarte por un AOVE u otro».

Sin embargo, ni este apasionado del diseño ni los propios productores oleícolas pierden el rumbo y tienen muy claro que «en los certámenes especializados lo que más valoran los expertos no es ni el origen ni el color del aceite ya que se trata de una cata a ciegas».

En este sentido, el propio Alonso ahonda en la cuestión: «Se lleva a cabo un análisis sensorial que se divide en tres partes: olfativo, gustativo y retronasal».

Y continúa diciendo: «Uno de los factores más importantes es la intensidad del frutado y por supuesto la armonía. También destaca la complejidad o cantidad de aromas o matices ¡Cuánto mayor sea, pues mejor!».

Un aliado gastronómico infalible

Precisamente por esas bondades Cortijo del Prado está ya en algunos de los mejores restaurantes de Córdoba (Tellus, ReComiendo, El Churrasco, Pairi Daeza, etc). «Para nosotros la valoración de los chefs es muy importante porque cuando le presentas el aceite implica que vean tu trabajo de un año en un solo día. Es muy interesante el feedback de estos grandes profesionales tanto a nivel comercial como a de posicionamiento de marca», subraya Romero.

En efecto, a día de hoy «el AOVE se ha convertido en un protagonista más de las mejores cartas». Incluso «algunos chefs incluso al bautizar el plato acaban con la variedad y la marca del aceite con que lo han elaborado».

El gestor de Cortijo del Prado reconoce: «Las degustaciones de aceite que ofrecen previas a la comida dan una categoría al restaurante y un valor añadido al establecimiento. Y, además, a los productores nos viene fenomenal para darnos a conocer al cliente».

¡Dale al Play y disfruta de la entrevista al completo!

Rocío Górriz/ Foto y vídeo: RAM

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