Inaguración del cine Alkázar con el sensacional estreno de Trafalgar

La apertura de la sala fue el 2 de mayo de 1930

Cine Trafalgar

El 2 de mayo de 1930 Córdoba estaba expectante por la inauguración de la sala de cine de mayor aforo de la ciudad, para asistir al estreno de una película sonora y para la ocasión se escogió la película Trafalgar. Así llamada cuando en realidad se trataba de The Divine Lady, un film que se había alzado con el Oscar al mejor director (Frank Lloyd) y había sido nominada a la mejor fotografía. (A ustedes les sonará la misma historia interpretada por Vivien Leigh y Laurence Olivier titulada Lady Hamilton). Una película que narraba los amores entre Emma Hamilton y el almirante Horacio Nelson y la muerte en combate de este en la batalla que da título español al film: Trafalgar. Así se vivió por parte del cronista de La Voz la puesta de largo de esta nueva sala, puesta en pie por la empresa Cinaes y con un común nombre (Oviedo, Cáceres, Madrid, Rif…) a lo largo y ancho de la geografía española: Alkázar. Así, con k.

«Ayer se inauguró el cine Alkázar. El nuevo teatro de Córdoba, responde a las exigencias de un local de esta índole. Se trata de un salón elegante, sobrio, simpático, decorado con exquisito gusto, y un gran sentido artístico de modernidad y buen tono. Sumamente cómodo, higiénico y amplio, ha venido a llenar una necesidad en Córdoba, en punto a espectáculos, ya que faltaba en nuestra capital el teatro dedicado exclusivamente a cine«. No olvidemos que la oferta en cuanto a salas se refiere en la capital, quedaba circunscrita al Gran Teatro y el Teatro Duque de Rivas. Aún faltaba algo más de dos años para la apertura del Cine Góngora. Llama igualmente la atención lo de «higiénico» a la hora de describir un local recién abierto al público. Pero volvamos a la crónica de La Voz:

«El público respondió al acontecimiento de la inauguración, llenando la lindísima sala y haciendo muy halagüeños comentarios del confort, adorno y bien tono del nuevo teatro. Se proyectaron varias películas. La última de ellas fué `Trafalgar´, una gran película, cuyas escenas sonoras, tienen una gran realidad. Se trata de la vida de Nelson; sus triunfos, sus combates, sus amores y su muerte. Un buen aparato; un gran local y un conjunto de caras bonitas. Tal ha sido la inauguración. Ahora, a proyectar buenas películas, y a cuidar siempre los servicios de comodidad, dependencia, ambigú, etc.«. Dicho y hecho, a la proyección de Trafalgar siguieron, en días sucesivos,  nuevas proyecciones de la nueva sensación para el público: el cine sonoro. Aunque había una pequeña trampa. La película contenía su banda sonora musical y efectos sonoros para la batalla final gracias al sistema Vitaphone, consistente en reproducir mediante discos de pizarra tanto la música como los efectos de sonido. Cañonazos, mayormente. Bien. Era sonora, pero no había diálogos. Es un film con intertítulos para seguir la trama. Sonora pero no hablada.

Toda una revolución, teniendo en cuenta que en el Gran Teatro se proyectaban películas mudas. (En España, la primera película sonora data de ese año; concretamente fue El misterio de la Puerta del Sol, estrenada en Burgos el 11 de enero de ese mismo año, 1930)

Parece ser que el plumilla encargado de dar cuenta de la inauguración estaba más pendiente de otras cosillas más relevantes que de la programación cinematográfica en sí. La profesión periodística mantiene sus constantes, así que pasen 90 años…

«Por cierto, y ya que hablamos de ambigú. no estaría mal que pensara la Empresa en la oportunidad de montar un servicio de repostería con su `five tea´, al igual de otros teatros de Madrid y provincias. Eso completaría la atracción. De todos modos, el debut no pudo ser más afortunado. Felicitamos a la Empresa, deseándole una vida larga y próspera en el nuevo negocio«. Mientras esto pasaba, en el Gran Teatro se proyectaba El circo trágico, película germana muda y un corto de La Pandilla (allí actuaba Jackie Cooper, el que sería 50 años después director del Daily Planet en el Supermán de Richard Donner con Christopher Reeve.

Por su parte, el plumilla del Diario de Córdoba dejaba constancia de que «el salón ha sido construido exprofeso de estilo moderno y reúne excelentes condiciones, luciendo una magnífica instalación eléctrica. Tiene una localidad única; butacas, las cuales son numerosísimas. Se proyectó la película `Trafalgar´que el público siguió con verdadero interés. Este nuevo salón se vio anoche lleno de público que hacía elogios de su instalación. El público cordobés admirará en el Cine Alkázar las mejores producciones cinematográficas modernas. Para el verano tendrá terraza, planta baja y jardín capaz para 3.000 espectadores«. Esa era la idea. utilizar el terreno ubicado en la parte trasera del solar (actual Plaza de España) para este fin, algo que finalmente no llegó a buen puerto. Obra del arquitecto Francisco Azorín Izquierdo, cumplió una de las máximas que persiguen a esta ciudad desde tiempo inmemorial, como reflejó la prensa, y es que aunque el Cine Alkázar había abierto sus puertas, no tenía terminadas sus instalaciones y dependencias por completo. ¿Les suena?

Muchos de ustedes recordarán con afecto el Cine Alkázar con sus butacas de madera. Después vino la modernez de las multisalas del tamaño de cajas de cerillas y finalmente el cierre. Los más mayores recordarán los estrenos de Rebeca o de 7 novias para siete hermanos. Los que peinan canas también rememorarán las interminables colas que, durante semanas, propició un simpático alienígena que respondía al nombre de ET. Hoy, pasear junto al Cine Alkázar es evocar la canción de Serrat Los fantasmas del Roxy. En este caso, Los fantasmas del Alkázar. Junto al Isabel la Católica forman una triste pareja.