La bailaora Mercedes de Córdoba celebra el sábado en el Gran Teatro con Sí, quiero su compromiso con el flamenco

En Sí quiero, hay un homenaje a la pintura, también a la música clásica y a la literatura

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Foto: IMAE

Bailar es para Mercedes de Córdoba “una urgencia orgánica”, el lugar donde conviven “el desvelo, la pasión, la esperanza y la locura” y, además, “un destino inevitable”. Desde ese convencimiento la bailaora y coreógrafa presenta en el Gran Teatro de Córdoba mañana sábado Sí, quiero, una propuesta donde declara su amor y su compromiso vital con el arte.

En la presentación del espectáculo, estrenado el pasado mes de marzo en el Festival de Jerez, la bailaora cordobesa definía su última creación como “una respuesta categórica que no admite dudas, una reivindicación de ese compromiso, ese amor hasta límites insospechados que siento por el arte en general, por la danza en particular y, sobremanera, por el flamenco”. Sobre el título, la artista explica que en escena “hay pequeños guiños a cosas que pasan en los enlaces nupciales, que también son la manera de celebrar un compromiso”.

El espectáculo, dividido en tres partes, tiene un impasse que la bailaora explica reivindicándose como “una artista que defiende la libertad: creo que bailando la soleá o la seguirilla también se puede ser muy libre y muy moderna, aunque es verdad que a la hora de acordarme de lo tradicional siento ciertos límites”.

En Sí quiero, hay un homenaje a la pintura, también a la música clásica y a la literatura. En este último ámbito, una de sus grandes pasiones, Mercedes llama la atención sobre el último verso del poema Una mujer que muestra su verdad de la norteamericana Frances  E. Farmer: “Solo vive quien arde”, que se ha convertido de alguna manera en el lema del espectáculo, destaca. “Es así, yo tengo la suerte de vivir con una gran pasión y dedicarme a algo que me roba el sueño. Y eso, aparte de la vida, es lo que quiero celebrar”, concluye.

En el escenario, Mercedes de Córdoba está arropada por la guitarra de Juan Campallo -autor también de la composición musical-, el cante de Jesús Corbacho, Pepe de Pura y Enrique El Extremeño,la percusión de Paco Vega, el compás de José Manuel El Oruco  y un cuerpo de baile compuesto por Águeda Saavedra, María Carrasco, Cristina Soler y María Reyes, cuatro jóvenes artistas seleccionadas entre 150 aspirantes. Este elenco ha logrado que Sí, quiero haya sido uno de los espectáculos más premiados en la edición de este año del Festival de Jerez. Águeda Saavedra ha logrado el Premio Artista Revelación y Juan Campallo el Premio Guitarra con Alma, además del nuevo galardón que distingue a la Mejor Composición Musical del certamen. Tras su amplia formación en todas las disciplinas con innumerables maestros, diplomarse con sobresaliente en Danza y Flamenco y un largo bagaje adquirido bailando con las más prestigiosas compañías del país, Mercedes de Córdoba comienza su carrera en solitario “… comunicando una verdad carente de todo artificio y convirtiéndose en una bailaora realmente sólida” (Rosalía Gómez, Diario de Sevilla).

La artista cordobesa ha colaborado como invitada con numerosos artistas entre los que destacan El Pele, Arcángel, José Antonio Rodríguez, Javier Barón y Joaquín Grilo, entre otros, y ha llevado su arte por festivales de todo el mundo como Mont de Marsan, Monterrey, Rivesaltes y un largo etcétera.

En 2013, tras recibir el Premio Nacional de Flamenco forma su propia compañía y experimenta una madurez creadora y coreográfica que la lleva a exponer sus propuestas en los escenarios más importantes de la danza y el flamenco, caso de la Bienal  de Sevilla, el Festival de Jerez y el Festival de la Guitarra de Córdoba, en los que consigue un gran éxito de público y crítica, que la catalogan como “… una de las bailaoras más facultadas y completas de su generación (Manuel Martín Martín, El Mundo).