La Junta de Andalucía completa la cesión al Ayuntamiento de Aguilar de la Frontera del tramo urbano de la carretera A-309a

Posteriormente la Junta acometió las obras de “Acondicionamiento de la A-309 de Puente Genil a Aguilar de la Frontera y su Variante"

Aguilar de la Frontera

La delegada territorial de Fomento Infraestructuras y Ordenación del Territorio, Cristina Casanueva ha firmado junto a la alcaldesa del Ayuntamiento de Aguilar de la Frontera, Carmen Flores, el acta de cesión de “la Travesía de Aguilar”, el tramo urbano de la carretera A-309a a su paso por el municipio. 

La carretera A-309a «Travesía de Aguilar» formaba parte del itinerario de la antigua carretera C-329 y fue transferida en su totalidad a la Junta de Andalucía en virtud del RD 951/1984 de 28 de marzo sobre traspaso de funciones y servicios del Estado a la comunidad Autónoma de Andalucía. Tras la cesión a la Junta de Andalucía, la vía pasó a denominarse A-309 de Montoro a Puente Genil por Castro del Río.

Posteriormente la Junta acometió las obras de “Acondicionamiento de la A-309 de Puente Genil a Aguilar de la Frontera y su Variante» en las que se incluía la construcción de la actual variante de carreteras, la A-309a.

La construcción de dicha variante y la ejecución de diversas actuaciones de mejora del firme, drenaje e intersecciones de la antigua travesía permite a la Junta de Andalucía acometer la cesión de este tramo de carretera cuyo tráfico es eminentemente urbano y no forma parte de la malla continua y cerrada de carreteras, motivos por los cuales, el Ayuntamiento de la localidad, por su parte, ha aprobado en Pleno la aceptación de dicha travesía.

Con la actual firma, la Junta cede la travesía completa al municipio que transcurre a lo largo de casi 3 kilómetros. En 2020 se realizó la cesión de un primer tramo de la travesía comprendido entre el PK 72+940 y el 73+940, completándose ahora con el tramo cedido ayer que va del PK 73+940 hasta el 75+850.

La delegada ha resaltado la sensibilidad de la Junta con los municipios rurales, “posibilitamos que los ayuntamientos actúen sin el corcel de la normativa de carreteras, adecuando estos tramos a las necesidades urbanas del municipio, ya sea para su embellecimiento o para la mejora de las instalaciones, sin tener que pedir autorización de la Junta de Andalucía”.

Con la cesión de la travesía, el Ayuntamiento adquiere gratuitamente los terrenos de dominio público ocupados por la travesía, así como la gestión y explotación de esta, lo que permite optimizar la gestión del viario acorde con las necesidades urbanas propias de un viario local, eliminándose las restricciones relativas a la reglamentación de carreteras.