La plantilla de LCG Fruit traslada a la delegada de Empleo la situación que vive la envasadora de Palma del Río

Después de 10 días de huelga, la empresa por fin ha aceptado mantener una reunión con la representación de los trabajadores y trabajadoras

CCOO

El comité de empresa de LCG Fruit, la planta de envasado de Palma del Río que hasta 2019 estuvo vinculada a Zumos Palma, a quien hasta hace unos meses envasaba la marca Zumosol, acompañada por responsables de CCOO, encabezados por la secretaria General de Córdoba, Marina Borrego, han mantenido hoy un encuentro con la delegada de Empleo en Córdoba, Carmen Martínez, en el que le han trasladado los motivos que han llevado a la plantilla a iniciar una huelga indefinida.

El presidente del comité, Sergio Marín, recuerda que “en los últimos 11 meses la empresa ha pagado con retraso las nóminas y ante esta situación, las dificultades económicas de la empresa y la falta de un plan de viabilidad, decidimos iniciar una huelga indefinida porque el proyecto ya no tiene credibilidad para nosotros”.

Después de 10 días de huelga, la empresa por fin ha aceptado mantener una reunión con la representación de los trabajadores y trabajadoras que esperan que les ofrezcan información sobre los planes de futuro y les ofrezcan un proyecto viable para mantener la actividad de la fábrica y el empleo.


Desde que el grupo inversor Toksöz vendió la planta de envasado a LCG Fruit la fábrica ha pasado por tres ERTE, el último de los cuales, presentado a finales de 2021 sin acuerdo, está denunciado por la Delegación de Empleo ante el TSJA. En 2021, el grupo, a pesar de haber propuesto un ERTE en la planta, compró una planta de envasado de leche en Lugo, la cual no han podido soportar, con lo que la situación de dificultad económica que atraviesa LCG Fruit deriva de su mala gestión pero también de la supuesta deuda que Zumos Palma mantiene con ella. «Al parecer le deben 4 millones de euros y era su principal cliente«, comenta Marín quien remarca que “lo ideal sería encontrar un comprador para ambas fábricas” porque comparten recursos (agua, luz, torres de refrigeración, etc ) y “es difícil vender por separado”. Además, “es una de las plantas más grandes de Andalucía, el que venga tiene que venir con un proyecto consolidado”, añade.