La recogida de naranjas, una labor inclusiva para eliminar tabúes

Más de 80 personas con discapacidad y en riesgo de exclusión social de Fepamic trabajan en la campaña de Sadeco

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Seguridad para los ciudadanos e inclusión de los más vulnerables. El trabajo de Sadeco va más allá de mantener limpia y desinfectada Córdoba. Unos 25.000 naranjos dan un color y aroma único a la ciudad, pero como es un clásico ya, hay que recoger las naranjas amargas por seguridad de los cordobeses. Sin embargo, este es el cuarto año consecutivo que la empresa municipal de saneamientos cuenta con un valor añadido para eliminar tabúes. Fepamic es la adjudicataria de llevar a cabo la recogida. Más de 80 personas con discapacidad y en riesgo de exclusión social varean, recogen, limpian, clasifican y cargan con unas 1.500 toneladas de estas frutas.

El responsable del servicio de recogida de naranjas de Fepamic, José Moreno, ha explicado a Insitu Diario que el servicio se divide en tres lotes, cada uno con 27 operarios, un encargado y un camionero. A su vez, Sadeco le encomienda a cada equipo unos barrios. 

Fepamic “vela por el trabajo de las personas con discapacidad y en riesgo de exclusión social”, cuenta Moreno. El 100% del servicio cuenta con estas personas que habitualmente encuentran obstáculos para integrarse en el mercado laboral. 

Por el momento, han recogido casi 300.000 kilogramos. No obstante, trabajan en tiempo y tienen hasta el 1 de abril para cosechar en torno a las 1.500 toneladas que calcula el responsable. Todo ello, irá para el Complejo Medioambiental de Córdoba (CMC) con el que producirán compost.

Por su parte, el responsable del lote número tres, Rafael Martos, señala que los trabajadores “llevan mucho tiempo parados”, por ello, la recogida de naranjas “sirve de estímulo”. 

Así lo confirma uno de los operarios. Para Francisco Javier es el cuarto año que participa en el servicio y se siente “muy agradecido” por la labor de Sadeco y Fepamic para “la gente que tienen discapacidad sensorial o física”. Además, apunta que es “una gran ayuda en estos tiempos de coronavirus en los que el trabajo es tan inestable”. 

«Hay muchos tabúes»

En su caso, señala que encuentra dificultades para encontrar trabajo, “estás en tu casa echando currículums y ven que eres una persona con discapacidad”. Asegura que “hay muchos tabúes”. Acciones como esta “te llenan mucho, hace sentirte útil y feliz”.

También para Inmaculada Rodríguez “ha sido muy importante”. Esta madre de tres hijos es la mujer del lote número tres. No por ello se siente discriminada, todo lo contrario. “Me tratan muy bien los compañeros, me tratan como una más”. 

Tras varios años sin trabajar, este es el segundo año que participa en la recogida de naranjas. Quedó muy satisfecha después de su primer año, sobre todo, por poder trabajar. Cuando le llamaron para trabajar en 2021 cuenta que “pegaba saltos de alegría, muy puse muy muy feliz”.

Javier Sánchez

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