Los 40 años de excavaciones arqueológicas en Fuente Álamo recogidos en una exposición

El pontano Luis Alberto López ha sido reconocido por su trabajo como precursor de la primera excavación en la villa romana en el 1982

Los 40 años de excavaciones arqueológicas en Fuente Álamo recogidos en una exposición
Los 40 años de excavaciones arqueológicas en Fuente Álamo recogidos en una exposición

El programa de actividades culturales diseñado por el Ayuntamiento de Puente Genil para conmemorar los 40 años de excavaciones arqueológicas en la villa romana de Fuente Álamo se ha puesto en marcha con la apertura de una exposición gráfica, cuyo acto de inauguración se convirtió ayer en la Casa de la Cultura Alcalde Manuel Baena en un reconocimiento al arqueólogo pontano Luis Alberto López Palomo, precursor notable del enclave histórico.

En su intervención, el alcalde de Puente Genil, Esteban Morales, acompañado en el uso de la palabra por la concejala de Turismo, Ana Mª Carrillo, glosó la trayectoria profesional de López Palomo, nacido en Puente Genil en 1939, al que definió como un hombre que “se ha dejado la vida en la arqueología y, en especial, en la villa romana de Fuente Álamo, uno de los motores, junto a su familia, de su vida”.

Docente desde la década de los años 60 del pasado siglo, este veterano arqueólogo de campo pronto se inició en la especialización e investigación de los yacimientos ubicados en el valle del río Genil tanto en la provincia de Córdoba como en la de Sevilla. Sus numerosas excavaciones surtieron de contenido primero su tesina, defendida en la Universidad de Granada, después su tesis doctoral en la Universidad de Córdoba y numerosas publicaciones en monografías y mediante artículos en revistas especializadas.  

En cuanto a Fuente Álamo, su primera publicación data de finales de los años 70, si bien fue en 1982 cuando dirigió una primera excavación arqueológica por urgencia en el yacimiento pontano tras recibir el encargo de la entonces directora del Museo Arqueológico Provincial, Ana María Vicent. A aquel primer hallazgo casual de un mosaico único le siguió otra campaña arqueológica, ya en 1985, descubriendo otros mosaicos en la otra orilla del río Genil.

Antes de proceder a la apertura protocolaria de la exposición, Luis Alberto López intervino para recordar, en primera instancia, a su equipo de “amigos y compañeros” con el que inició en enero de 1982 aquella primera excavación arqueológica en Fuente Álamo y para agradecer, a continuación, el compromiso del Ayuntamiento con el enclave arqueológico para su investigación y difusión.

Sobre la exposición

La exposición consta de 11 lonas de gran formato, en concreto de 2,90 x 2,90 m, 3 paneles de 1 x 2 m y una instalación dedicada a la arqueología y su método de trabajo. Se trata de una retrospectiva gráfica entorno a las excavaciones arqueológicas realizadas en el yacimiento desde 1982 hasta nuestros días. Sin embargo, se ha querido comenzar con una primera lona donde recordar a los precursores, los eruditos pontanos, José Carbajal, los hermanos Agustín y Manuel Pérez de Siles, Antonio Aguilar y Cano o Antonio Morales Rivas, que tanto hicieron por el conocimiento de las antigüedades locales en general y de Fuente Álamo en particular a finales del siglo XIX.

Las cinco lonas siguientes están dedicadas a las excavaciones practicadas por Luis Alberto López Palomo entre 1982 y 1985. La mayoría de las imágenes pertenecen a su archivo personal. En ellas se reflejan cómo se desarrollaron los trabajos, las personas que intervinieron o se acercaron interesadas por los descubrimientos y por supuesto la importancia de los hallazgos musivarios.

Otras dos lonas para resaltar la singularidad de los mosaicos descubiertos a principios de los 80, el Mosaico Nilótico y los de Las Tres Gracias y el Triunfo de Baco. Ejemplares únicos en su género que resaltan su calidad científica y justifican que hayan sido ampliamente tratados por la bibliografía académica.

Tras un paréntesis prolongado, el siglo XXI devuelve la actividad científica a Fuente Álamo, de modo que las cinco últimas lonas se dedican a las excavaciones realizadas entre 2004 y la actualidad. Es el momento de expansión de las zonas excavadas dejando entrever la planta de un edificio residencial aristocrático, la villa, de grandes dimensiones. Un centro de poder y prestigio, símbolo de un momento de esplendor para el Imperio.

Al mismo tiempo, Fuente Álamo amplía su historia en el tiempo, pues previo a la construcción de la villa se edificó un balneario dedicado al ocio y el tiempo libre, concluyendo su devenir con la implantación de una alquería o aldea islámica. Pero no sólo descubrimos en estos últimos años la morada de los vivos sino que también conocimos parte del cementerio dónde durante más de mil años se enterraron los habitantes de Fuente Álamo.

Se ha querido completar la exposición con tres paneles que muestren las otras vertientes del trabajo con el patrimonio y que han convertido Fuente Álamo en un ejemplo español de gestión integral del patrimonio arqueológico. Nos estamos refiriendo a la conservación y restauración de los restos hallados, su puesta en valor para el uso y disfrute del patrimonio por parte de la población y a su socialización, haciéndolo accesible al conjunto de la ciudadanía.

El recorrido por la exposición finaliza con una instalación didáctica sobre la arqueología como método científico de investigación de nuestro pasado. De manera que se muestran objetos, documentos y herramientas propias del trabajo de los arqueólogos y arqueólogas sin los cuales no hubiera sido posible el trabajo que durante estos cuarenta años se ha realizado en Fuente Álamo.

La exposición 40 años del inicio de las excavaciones arqueológicas en la Villa romana de Fuente Álamo puede visitarse hasta el 29 de enero en la Casa de la Cultura Alcalde Manuel Baena.