Los gritos del silencio

"La administración sigue sin enterarse del grave déficit estructural por el que atraviesa nuestra sanidad pública"

0
Concentración de sanitarios. Foto: Archivo

Acordándome de la excelente Banda Sonora de ‘Los Gritos del Silencio’ (‘The Killing Fields’) de Mike Oldfield y su genialidad de versionar a Tárrega en Etude, recuerdo también los gritos de unos facultativos, médicos (personal altamente cualificado que presta unos servicios imprescindibles para la sociedad) emiten desde el ostracismo al que los condenan la administración pública; desde el ‘silencio’ de una consulta médica, un quirófano, o un servicio de urgencias.

Silencio que se ve alterado por la impotencia de la sobrecarga, o por las agresiones, verbales (auténticos gritos) y físicas que surgen del descontento y la frustración de un energúmeno que no ve satisfechas sus expectativas, con frecuencia sobredimensionadas por las mismas administraciones, que viven, o quieren vivir, en una realidad paralela ajena a cualquier ruido, o grito, se lance desde el silencio o no.

De este grito desde el silencio de la profesionalidad y el compromiso social, se han hecho eco en organizaciones internacionales, pero, incluso con el paso de una pandemia a la que hemos dado respuesta de forma impecable, sigue sin ser escuchado.

Justo ayer, además, nos enteramos de que a pesar de los intentos del SMA, ante la catastrófica situación de la Atención Primaria, de reunirse con el presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, no ha sido posible… ¿quieren silenciar nuestro quejido?

Cada depresión, cada Burnout, cada segundo el que un profesional no puede más, ese silencio suena atronador, desgarrador, pero la administración y su sordera selectiva miran (escuchan) hacia otra parte, y como si de hemorroides se tratara, condenan a los profesionales a sufrir en silencio.

La administración sigue sin enterarse del grave déficit estructural por el que atraviesa nuestra sanidad pública y de la sobrecarga ya existente en la prepandemia, que sólo puede arreglarse con importantes reformas, con mejoras en las condiciones laborales, con contratos estables, con una remuneración en la media europea y con una dignidad profesional que durante años han destruido.

Volviendo a la citada banda sonora, el título se tradujo al español como ‘Los Gritos del Silencio’, si bien la traducción literal sería “Los Campos de Exterminio” («The Killing Fields”). Salvando por supuesto la distancia con quienes pasaron por tan terrorífica experiencia, tienen a nuestra profesión secuestrada en una especie de campo de concentración por el que, casualmente, tiene que pasar la población ¿Qué hay de ese plan de retorno de médicos a Andalucía? ¿También es una quimera? ¿Qué hay de ofrecer una alta calidad asistencial a los ciudadanos? ¿De verdad quieren frenar las agresiones a sanitarios deteriorando dicha calidad asistencial?

Mientras la Sanidad Andaluza se desmorona, seguimos gritando desde el silencio… ¿y si toca hacer un poco de ruido frente a los estériles cantos de sirena de las administraciones públicas? Quizás, sólo quizás, llevamos demasiado tiempo sufriendo en silencio.

Pedro Jiménez Cabrero, médico especialista en medicina familiar y comunitaria

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here