Los Derechos Humanos, el derecho a vivir, a migrar e incluso a defender. Dar cobijo, abrigo o comida a una persona que lucha entre la vida y la muerta, una opción legitimidad fundamental que termina siendo criminalizada. Es la propuesta que presenta la periodista Lucía Muñoz Lucena y su compañera Ruth de Frutos en Defensoras en el laberinto. La semana pasada presentaron este docuweb en la Filmoteca de Andalucía en Córdoba, un visionado en el que se muestran los principales patrones de criminalización de las personas defensoras de la población migrante en Europa. Insitu Diario entrevista a la coordinadora del proyecto para conocer las historias de vista de tres defensoras de los DD.HH. Otros temas abordados es si existe una discriminación según la nacionalidad de los migrantes o si España está incumpliendo los compromisos con estas personas.

Ruth de Frutos y Lucía Muñoz estrenan en vídeo Defensoras en el laberinto en Córdoba

https://youtu.be/UMmHDxthbBw

Reportaje gráfico elaborado por RAM

P. ¿Quiénes son las actoras principales de Defensoras en el laberinto?

R. Esta investigación la hacemos entre cuatro personas: dos periodistas de España, un italiano y una compañera griega. El tratarse de una beca transfronteriza, tenemos que hacerla con otros países europeos para que la investigación transcienda no solo en España. Concretamente estamos Ruth de Frutos, Cristian Pirovano, que es fotógrafo italoargentino, la periodista Jenny Tsiropoulou y yo, que coordino el proyecto en el que hemos trabajado durante un año.

P. ¿En qué consiste esta investigación?

R. Defensoras en el laberinto es uno de los 14 proyectos de periodismo de investigación financiados por el programa de la Comisión Europea IJ4EU en 2014. Lo que hacemos aquí es analizar e investigar cuáles son los patrones de criminalización a las personas defensoras del derecho a migrar. En concreto, son tres patrones de criminalización por parte de los estados miembros de la Unión Europea (UE), entre ellos España, Bélgica, Italia, Grecia y muchísimos más.

Coordinadores y defensoras del docuweb Defensoras en el laberinto en Córdoba. Foto: RAM

Incido en la importancia del docuweb porque el trabajo es original. Además, nos parece muy interesante hacer un documental web donde se acoja toda la información y no quede solamente quede en un reportaje escrito, una entrevista escrita o incluso solo en un vídeo. A veces, hacemos las entrevistas y nos quedamos con un diez por ciento de la información. Lo que queríamos era que toda la información que teníamos, quedase recogida dentro de una página web y las personas que estén interesadas puedan ir investigando a través de de una web muy interactiva. Así hemos planteado este docuweb con una parte de contexto y con una parte de historias de vida.

En la parte de contexto hablamos de los patrones de criminalización, como la parte más teórica para explicar de dónde vienen esos patrones: También hablamos sobre criminalización con el eurodiputado del Partido Socialista, Juan Fernando López Aguilar, y lo ocurrido con Helena Maleno. Para recordarlo, es una de las defensoras del derecho a migrar en España, en la frontera Sur, que ha sido criminalizada tan solo por avisar a salvamento marítimo de que hay personas que se están jugando la vida en el mar.

Hemos hablado también con la relatora de Naciones Unidas, Mary Lawlor, para la situación de las personas defensoras. Hemos entrevistado a diferentes actores implicados en esta situación de las defensoras, tanto en su defensa, como también en su criminalización con organizaciones, como la Organización Mundial Contra la Tortura (OMCT), que también tiene un informe sobre los patrones de criminalización, que es muy interesante; y también con Amnistía Internacional que es una de las organizaciones donde nos hemos basado para hacer su trabajo.

Esta parte está acompañada de texto, fotografías e infografías. Pero luego, hay una parte de historias de vida, donde se ponen los ejemplos de criminalización para se conozcan con nombre y apellido las personas que son criminalizadas y por qué.

P. ¿Quiénes son estas defensoras?

R. Hemos hablado con tres defensoras. Una de ellas en Helena Maleno, defensora de Derechos Humanos, y que trata el caso de criminalización en España. También el caso de Anouk Van Gestel, que quizás sea el caso menos conocido. Ella es una defensora en Bruselas (Bélgica) que su delito fue acoger a un chico que estaba durmiendo en la calle. Un chico que había inmigrado desde Kale hasta hasta Bruselas. En este caso, la gente que inmigraba desde Kale dormían en parques y había diferentes grupos de ayuda humanitaria que daban comida, mantas, porque todos sabemos cómo son las noches en Bélgica en invierno.

Por último, tenemos el caso de Katrin Schmidt, una de la integrantes y la jefa de misión de Iuventa, uno de los tantos barcos que hay en el Mediterráneo haciendo las labores que instituciones no hacen, que es salvar vidas también a las personas que se juegan la vida a falta de vía segura intentando migrar y que se cumpla ese derecho.

Estas defensoras a través de su historias de vida nos cuentan esos tres patrones de criminalización. Son tres personas que no tienen nada que ver una con la otra, no se conocen y no han compartido espacios, pero curiosamente reciben los mismos patrones de criminalización por parte de diferentes estados europeos, tanto por España, por Bélgica y, en el caso de Katrin, por Italia.

P. ¿Cuáles son los patrones de criminalización?

R. Se parte de la hipótesis de que, desde 2015 hasta la actualidad, se han arraigado tres patrones de la persecución de la solidaridad con la población migrante en la Unión Europea. En primer lugar, un ambiente tóxico hacia personas y colectivos que defienden a las personas en movimiento, generado tanto por actores mediáticos como políticos. Un segundo patrón es el aumento de las trabas burocráticas para el desarrollo de sus funciones humanitarias, tanto de los procesos de salvamento marítimo como de personas y colectivos que trabajan con personas en movimiento tras llegar a los países de la Unión Europea. El tercer y último patrón es un endurecimiento de la persecución criminal hacia estas personas defensoras de derechos humanos, sin las suficientes garantías ni en la legislación nacional ni en la europea para desarrollar sus funciones de forma segura.

P. ¿Habría más tipos de persecución?

R. Digamos que estos tres patrones son los más importantes, pero hay más. No obstante, una de las conclusiones más importantes de nuestra investigación es el cambio de foco y el achicamiento del espacio público. El cambio de foco porque cuando señalamos a las defensoras, cuando la UE, los estados miembros de la UE y nuestro propio país criminaliza a una defensora, a parte de vulnerar derechos fundamentales como el derecho a defender, también están vulneran el derecho a migrar, pero están haciendo que no nos fijemos en ese derecho a migrar. Es decir, hacen que nuestra atención no se aplique en que hay miles de personas jugándose la vida en el mar por falta de vías seguras, tanto en la frontera Sur, entre España y Marruecos, como también en las Islas Canarias.

Ahora mismo, una de las vías más utilizadas por las personas que desean migrar por el motivo que sea, que el motivo es legítimo y un derecho fundamental. Además, están haciendo que esa atención recaiga en que no haya un cambio, una denuncia en las políticas migratorias de nuestro país y de la UE en general.

P. España tiene unos compromisos con las personas migrantes y sus Derechos Humanos. ¿Se puede dar por hecho que no se están cumpliendo?

R. Bueno, cuando se vulnera aunque sea solamente un derecho fundamental, como en este caso el derecho fundamental a migrar, entonces no estamos en un país donde se cumplen los Derechos Humanos. Aunque estamos en un democrático, o lo entendamos así, un país donde los valores de su ciudadanía también se basan en los DD.HH., pero cuando uno de ellos está fallando, tenemos que revisarlo, tenemos que reconstruir y tenemos que ver qué es lo que está mal para poder cambiarlo y que se cumpla el derecho de todas las personas porque aunqueA mí, por ejemplo no me atraviese, con el hecho de que a nuestro vecinos se le incumpla ese derecho, en cierto modo, indirectamente también me afecta a mi y

«Cuando un derecho está fallando, tenemos que revisarlo, reconstruirlo y cambiarlo»

P. Con respecto a la criminalización de las defensoras de los migrantes, la situación es España es mejor o peor a la de otros países vecinos de la UE?

R. No tenemos un termómetro para medir dónde es mejor o peor. Tampoco podemos complacernos con si en un país es mejor o peor. Simplemente tenemos que ver que no se incumpla ningún derecho y que se cumplan todos de la mejor forma posible. Por ejemplo, la situación ahora con el Mundial en Catar, la vulneración de derechos que son muchas. Se están señalando la vulneración de derechos de aquellos que han construido los estadios, pero también tenemos que mirar nuestro ombligo, como los campos de Huelva y la recogida de la aceituna en Córdoba. Tenemos trabajadores en Andalucia y en España en una situación administrativa irregular y se están vulnerando sus derechos. No podemos compararnos, en nuestro propio país también se vulneran.

P. España sin embargo ondea orgullosa la bandera de la solidaridad, como uno de los países más solidarios del mundo. ¿Puede sorprenderse la ciudadanía con este documental?

R. Creo que cuando hablamos de España es interesante distinguir entre sus políticas y su ciudadanía. Es verdad que los españoles son muy solidarios, comprometidos y están pendientes en denunciar esa vulneración de DD.HH. Yo sí creo que la ciudadanía española puede ser un referente de la solidaridad.

«Yo sí creo que la ciudadanía española puede ser un referente de la solidaridad»

P. Cuando hablaba sobre Anouk Van Gestel, es inevitable no pensar en la situación con Ucrania. ¿Cree que hay una discriminación según la nacionalidad de los migrantes?

R. Totalmente, las personas que se encuentran en un guerra, ya sea Ucrania, Palestina, el Sáhara occidental ocupado o Nigeria, son personas que tienen derecho a migrar, pero también a recibir la protección por parte de otros estados. Es algo que firmamos hace muchos años en la carta de las Naciones Unidas. Sí que en los últimos meses hemos visto que ha habido una diferencia entre personas que son rubias y las que son negras.

Lucía Muñoz y Ruth de Frutos estrenan el docuweb 'Defensoras en el laberinto' en la Filmoteca de Andalucía en Córdoba. Foto: RAM

Tenemos que seguir acogiendo a las personas, en este caso, que son de Ucrania porque están en una guerra y es su derecho. El gobierno español se ha movilizado, ha dispuesto de autobuses para acogerlos, ha dado tarjetas de residencia. Sí es posible, sí se puede. Decían que no teníamos capacidad, pero sí fuimos capaces de acoger al Aquarius y a las personas ucranianas. Hemos hecho lo que teníamos que hacer por parte del estado español, entonces, ¿por qué no se acogen a otras personas que vienen de África? Hay que revisar estas prácticas que, desde mi punto de vista, podríamos describir como discriminatorias y racistas.

«En los últimos meses hemos visto que ha habido una diferencia entre personas que son rubias y las que son negras»

P. ¿Qué va a encontrar el espectador en Defensoras en el laberinto?

R. Las personas que vean Defensoras en el laberinto van a conocer las historias de tres personas que pueden ser cualquiera de nosotras. Cualquiera llevaría un vaso de agua caliente al parque de la Victoria a una persona que ha tenido una situación traumática, darle el apoyo que necesita, ya sea una manta, comida caliente o incluso un cobijo por una noche. Cualquiera que estuviera en un barco, rescataría a una persona que se está jugando la vida y levantaríamos el teléfono para llamar a salvamento marítimo para avisar de que hay personas que se están ahogando. Su historia nos podría ocurrir a cualquiera.

P. Más allá de la acogida del documental, ¿qué espera obtener?

R. Es importante que se hable de los patrones de criminalización, que se conozcan, que se puedan revisar y cambiar las políticas. Es muy importante que la ciudadanía esté informada y sepa qué hacen nuestras instituciones. Nosotras somos periodistas, nuestra labor es informar y, si esto puede conllevar a un cambio político, pues sería nuestra satisfacción. No obstante, empezamos por que la ciudadanía tenga ese derecho a estar informada y a saber qué ocurre a su alrededor. Un segundo paso sería que haya una transformación y que se reconozca a estas personas como defensoras y no como criminales sentadas en un banquillo por defender el derecho a migrar.

«Que se reconozca a estas personas como defensoras y no como criminales sentadas en un banquillo»


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