Manolo Baena, presidente de la Asociación de Artistas Flamencos de Córdoba: «A los niños en el colegio hay que educarles con flamenco»

La asociación lucha por dignificar el arte del flamenco, culmen de la cultura andaluza y patrimonio cultural inmaterial de la UNESCO

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La creación la Asociación de Artistas Flamencos de Córdoba surge por la situación de desamparo en la que en numerosas circunstancias se encuentran los artistas y el arte flamenco, en nuestro ámbito regional, y actualmente está integrada por más de 180 profesionales.

Con esta motivación dio comienzo una andadura en la que con mucho esfuerzo, sigue luchando por dignificar esta profesión y este arte, propio de la cultura andaluza.

Los objetivos en los que la asociación trabaja son: defensa del flamenco, difusión del arte jondo, promoción de artistas noveles y sinergia con otras actividades.

«La asociación nace en el año 1991, aunque yo pertenezco desde 2012 a ella. Y surge como necesidad de ayudar a los artistas flamencos que estaban dispersos y para desarrollar algo en común», cuenta Manolo Baena, presidente de la Asociación de Artistas Flamencos de Córdoba.

La expresión de la cultura andaluza

El flamenco es una expresión artística popular andaluza de gran tradición que forma parte de la lista de Patrimonio Cultural Inmaterial de la UNESCO.

Este arte combina la música vocal, la danza y el acompañamiento musical (denominados cante, baile y toque) y tiene su origen fundamentalmente en Andalucía.

Es una manifestación cultural con siglos de historia, algunos expertos sitúan su origen en el siglo XVIII, cuando comenzó a crecer su popularidad, y es la más representativa del folclore de Andalucía y una de las expresiones artísticas más conocidas de España.

«No creo que cada vez se escuche menos flamenco, hay muchísimos actos de flamenco a nivel regional y nacional. Creo que este año los festivales van a tener un éxito enorme. Si creo que el público de flamenco es mayor y tenemos el reto de llegar al público joven», cuenta Manolo.

Supone un verdadero signo de identidad de numerosas comunidades, como la etnia gitana, y se transmite de generación en generación a través de dinastías de artistas, familias, peñas de flamenco, diversos festivales de gran relevancia y escuelas y tablaos flamencos, cada vez más numerosos.

Son múltiples las figuras del flamenco cuyos trabajos han obtenido gran reconocimiento, como Antonio Gades, Enrique Morente, Eva Yerbabuena, La Niña de la Puebla, Joaquín Cortés, Antonio Canales, Rafael Amargo, Antonio ‘El Bailarín’, Camarón de la Isla, Cristina Hoyos o Carmen Amaya, entre otros.

«El principal reto como dije antes es enganchar a la gente joven. La edad media en una peña no baja de los 60 años, aunque se ve algún joven», dice Manolo.

Tanto el cante como el baile pueden expresar multitud de variados sentimientos. El cante, además de por la guitarra flamenca, también se puede acompañar por castañuelas, el cajón, palmas y taconazos y posee diversos ‘palos’ o variedades (la toná, la soleá, la seguiriya, el fandango, las sevillanas…), en función de su carácter o su origen. Por su parte, el baile posee una técnica compleja y su interpretación varía según quién la realice.

Proyectos consagrados

En la asociación también llevan a cabo varios proyectos durante el año, que se celebran desde hace tiempo, entre ellos ‘Cordobán Flamenco’, que es el festival de invierno más importante de la provincia. Lleva realizándose desde 1997 en el Gran Teatro de Córdoba, y su fecha suele coincidir con el mes de noviembre.

Podríamos decir que es su sello de identidad, siendo un evento donde se da un reconocimiento a artistas consagrados a la vez, que se impulsa a aquellos nuevos valores.

Por este festival han pasado grandes figuras como El Séneca, Rafael Ordoñez, o Churumbaque, al cante; Edu Lozano, Lola Pérez, o Fran Espinosa, al baile; Rafael Trenas, Merengue o Luis Calderito, al toque.

«Principalmente trabajamos en una serie de líneas, con ciclos que tienen muchos años, pero con el tema de la pandemia este último año no hemos podido organizar algunos, o lo hemos dejado parado. Pero siempre estamos presentando proyectos, para fomentar el flamenco a través de nuestros artistas», comenta Manolo.

En cada edición del ‘Cordobán’ se otorgan dos galardones: El ‘Cordobán Flamenco’, con el que se distingue a una peña flamenca, por su labor y andadura. Y la Insignia de oro de la AAFC, que se otorga a una persona o institución que haya servido de apoyo a la labor de dignificar y propulsar al flamenco.

Por otra parte, encontramos la Ruta de las Tabernas, que se realiza anualmente dentro de los meses comprendidos entre enero y abril. Como su propio nombre indica, es un recorrido en el que una vez a la semana, se dan cita en las tabernas más emblemáticas de nuestra ciudad cante y guitarra.

Al coincidir en su transcurso la Semana Santa, se aprovecha para realizar la exaltación de la saeta con un precioso recital de estas. En el cierre del ciclo se amplía el plantel de artistas, incluyendo un cuadro de baile para engrandecer el espectáculo.

También la asociación colabora desde su inicio con la organización de la Noche Blanca del Flamenco de Córdoba, uno de los mayores eventos mundiales del arte flamenco.

Cada año decenas de escenarios se distribuyen por las calles y plazas de la ciudad con la intención de acercar el flamenco al gran público convirtiendo a toda la ciudad en una gran fiesta flamenca durante toda una noche.

La Asociación de Artistas Flamencos de Córdoba vela en cada edición por la participación de los artistas cordobeses, noveles y consagrados, en el cartel de un evento en el que colabora junto al Ayuntamiento de Córdoba.

«En Córdoba se apoya mucho a la cultura flamenca, a nivel andaluz también. Se lo agradecí al alcalde, el Ayuntamiento está dando la talla en este aspecto. Otras ciudades como Madrid no han apoyado tanto al flamenco como Córdoba, Sevilla o Cádiz«, comenta Manolo

Además realizan varios ciclos como el de ‘Matinales Flamencas’, ‘Flamenco en la Magdalena’ o el de ‘Noches de embrujo’, que se celebra en el casco histórico.

«El flamenco es un arte universal, las instituciones deben apoyar con actos y con educación en las aulas, en los colegios. Que a los niños se les enseñe el flamenco y que se potencie, para cultivarlo», finaliza Manolo.

Álvaro Castilla/Fotos: Miguel Valverde

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