Con puños en alto y aplausos resonando en los muros del Teatro de la Axerquía, este domingo, el Partido Comunista de España (PCE) ha rendido homenaje al que fuera su líder y primer alcalde democrático de Córdoba, Julio Anguita. Tras un año de su muerte los fieles al partido han acudido a una cita en el mismo lugar donde muchos años atrás el propio Anguita lleno aforo en un mitin anti OTAN.

Más de 1.500 personas de distintas partes de España han acudido al homenaje. El exalcalde Julio Anguita o el Califa Rojo como también se le conocía, falleció el 16 de mayo de 2020, a la edad de 78 años. Ingresó en la UCI del Hospital Universitario, donde permaneció hasta su fallecimiento por un problema cardiorrespiratorio.

Su fallecimiento se produjo en un momento en el que las medidas sanitarias para frenar la pandemia por Covid-19 imposibilitaron organizar una despedida que concentrase a un gran número de personas. Un año después, el PCE ha querido rendir homenaje a Anguita a través de este acto público.

El evento ha contado con la participación de los máximos dirigentes del PCE y del PCA, Enrique Santiago y Ernesto Alba, además de la familia de Julio Anguita, secretaria política provincial del PCA en Córdoba, Alba Doblas y la portavoz federal de Izquierda Unida, Sira Rego. También se han cantado coplas interpretadas por Manuel Gerena y Juan Pinilla.

El secretario general del PCE, Enrique Santiago, ha destacado las enseñanzas de Anguita, que siempre demostró “lealtad a nuestro pueblo y a la clase trabajadora” y que demostró que “la unidad no solo es deseable, también es necesaria”. Además, ha recordado que “España arrastra profundos problemas que Julio Anguita siempre nos advirtió, empezando por el incumplimiento de los derechos consagrados en la Constitución y por las consecuencias de las políticas neoliberales”. 

Santiago ha reivindicado su “defensa del programa” como “un contrato inviolable con los y las votantes, mediante acuerdos programáticos que son la expresión del encuentro entre fuerzas políticas, con concreción de contenidos y desde la elaboración colectiva”. También ha destacado el ejemplo de “firmeza, ética y convicción política” de un referente que “se consideraba uno más en una sociedad de la que había que desterrar a dioses, reyes y tribunos”, y que, tras cambiar las aulas por la política institucional, “volvió con toda tranquilidad a su trabajo en el instituto hasta jubilarse con su pensión de profesor”. 

Anguita nació el 21 de noviembre de 1941 en la localidad malagueña de Fuengirola. De familia militar, se diplomó en Magisterio y posteriormente se licenció en Historia por la Universidad de Barcelona. En el año 72 se afilió al Partido Comunista de España (PCE) y en 1977 accedió al comité central del partido en Andalucía. En las elecciones del 79 se convirtió en alcalde de Córdoba como candidato del PCE.

En sus años de alcaldía se topó con la proposición de que la Mezquita Catedral se convirtiese en Patrimonio de la Humanidad y tuvo que hacer frente a un largo conflicto por la nueva estación ferroviaria.

Entre todos quedará su famosa frase «maldita las guerras y los canallas que las hacen», tras ser conocedor del fallecimiento de su hijo, de 32 años en la guerra de Irak.

Su hija, Ana Anguita, en nombre de la familia ha recordado muy cariñosamente que “mi padre fue militante comunista por encima de todo”. Tras realizar un repaso por su vida política, ha subrayado cómo “abordó todos sus proyectos desde la elaboración colectiva” y ha trabajado siempre “por la unión en torno a un programa que permitiera lograr una vida digna para todas las personas”.

En la misma línea, en el acto han estado presentes figuras políticas de gran importancia, los cuales han dejado su mensajes en el acto en memoria de Julio Anguita, como el secretario del Partido Comunista de Portugal o el secretario general de Izquierda Unida, Alberto Garzón.

La cita también ha servido para conmemorar los 100 años del PCE, en el que ha sido un reconocimiento al papel decisivo que jugaron Anguita y Córdoba en la constitución de los primeros ayuntamientos democráticos, ya que en la capital cordobesa, el PCE fue fundamental para la construcción de un modelo de ciudad centrado en los servicios públicos.

La celebración ha concluido con todos y cada uno de los asistentes en pie y cantando el himno de la internacional, dando así el último adiós al que fuera el primer alcalde democrático de Córdoba. Pincha AQUÍ para ver la galería completa.

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