Medina Azahara se convierte en un lugar cardioprotegido gracias a un tótem desfibrilador

Para un correcto uso de este aparato se debe seguir un protocolo de actuación en caso de posibles paradas cardíacas

Desfibrilador en Medina Azahara

La delegada territorial de Cultura y Patrimonio Histórico de la Junta en Córdoba, Cristina Casanueva, ha presentado un nuevo tótem con desfibrilador instalado en la ciudad califal Medina Azahara, por parte de la empresa B+SAFE (Grupo Almas Industries), cuyo presidente, Francisco Muñoz, ha asistido al acto junto a la gerente del Hospital Reina Sofía, Valle García; el jefe del Servicio de Cardiología, Manuel Pan; el director provincial del 061, Antonio Mantero; y la presidenta de la Sociedad Andaluza de Cardiología, Dolores Mesa.

Según ha señalado la Junta de Andalucía en una nota, Casanueva ha destacado que es este es «un paso importante dotar a equipamientos culturales como Medina Azahara con este sistema que salva vidas ya que se trata de un monumento referente en la provincia que recibe miles de visitas». Así, Casanueva ha agradecido a la empresa B+SAFE la formación impartida a los trabajadores de la ciudad califal para poder utilizar el desfibrilador.

Por su parte, el presidente de B+SAFE, Francisco Muñoz, ha manifestado que el proyecto de Ciudad Cardioprotegida de Almas Industries B+SAFE tiene el objetivo principal de «garantizar la máxima seguridad del ciudadano ante una emergencia cardíaca fuera del ámbito hospitalario y buscar empresas o fundaciones como la Fundación Andaluza del Corazón que patrocinen la instalación de desfibriladores en lugares públicos o de gran afluencia como en la ciudad califal de Medina Azahara con unos 275.000 visitantes anuales».

Muñoz ha explicado que «en Andalucía se producen 6.200 muertes inesperadas al año, 17 fallecimientos al día y que las posibilidades de sobrevivir a una parada cardiaca secundaria o a una arritmia ventricular, fuera de los hospitales, en la actualidad oscila entre el cinco y el diez por ciento», motivo por el que «necesitamos promover y fomentar la implantación de desfibriladores».

La Fundación Andaluza del Corazón gracias a este proyecto ha instalado ya tres desfibriladores en Málaga, dos en Almería, dos en Granada, dos en Córdoba, incluyendo este, y próximamente pondrá dos más en Jaén y otros tantos en Sevilla.

La presidenta de la Sociedad Andaluza de Cardiología, Dolores Mesa, ha manifestado que Amigos de Medina Azahara realizó una petición a la Sociedad para que este segundo desfibrilador, tras el que cuenta la Plaza de las Tendillas, viniera a Medina Azahara un «lugar emblemático, Patrimonio de la Humanidad, y contribuir a hacer de Córdoba una ciudad cardioprotegida en espacios ciudadanos y culturales con iniciativas público-privadas».

El jefe del Servicio de Cardiología, Manuel Pan, y la gerente del Hospital Reina Sofía, Valle García, han destacado que la muerte súbita es «una enfermedad muy prevalente y el Reina Sofía es un referente a la hora de tratar la cardiopatía isquémica con iniciativas como el código infarto, que actúa 24 horas todos los días del año, una actuación coordinada para recibir la atención médica necesaria en el menor tiempo posible tras una parada cardíaca, para que la respuesta clínica sea la mejor y disminuir las secuelas posteriores». García ha incidido en la «prevención y protección de la salud con una vida saludable para evitar el desarrollo de esta enfermedad».

Para concluir, el director del 061, Antonio Mantero, ha destacado que el desfibrilador supone «ganar tiempo, con una atención adecuada, para que la cadena de asistencia no se interrumpa y el paciente sea cuidado hasta que se avisa a los servicios de emergencias 061 y 112 y llegue al hospital, para evitar así evitar fallecimientos y secuelas». En estos dos años de pandemia, se han producido 2.000 paradas cardíacas en la provincia.

Para un correcto uso de este aparato se debe seguir un protocolo de actuación en caso de posibles paradas cardíacas. En primer lugar, se debe analizar la seguridad del paciente, es decir, comprobar si está consciente y no abandonarle. El segundo paso se basa en coger el desfibrilador. Al realizar esta acción, de manera automática se procederá una llamada directa al 112 o 061.

Las unidades de salud, mandarán una ambulancia al lugar de los hechos, ya que el tótem que incluye el desfibrilador se encuentra geolocalizado en todo momento. En tercer lugar, se debe realizar un masaje cardíaco (RCP), para posteriormente desplegar y colocar los electrodos según las indicaciones, el aparato realizará un electrocardiograma al paciente y analizará si necesita o no la descarga.

Por último, se procederá a la llegada de los servicios de emergencia que indicarán las siguientes actuaciones. Todo el procedimiento se debe realizar atendiendo a las normas de prevención del covid, esto es la distancia de seguridad y el uso de mascarilla en ambas personas.