◉ Al diccionario se han incorporado 3.152 nuevas, entre novedades y modificaciones 

Por iniciativa de Javier Marías, se han incluido en el diccionario ‘sobrevenido’, ‘hagioscopio’ o ‘traslaticio’

Micromachismo, copiota, puntocom, cuarentañero o conspiranoia son algunos de los términos que se acaban de incorporar al Diccionario de la Lengua Española (DLE), cuya última actualización suma más de tres mil novedades, tanto enmiendas como adiciones, incluidas en su edición digital. También se han incluido expresiones populares, «como quiero y no quiero».

Se trata de la actualización 23.6 del DLE que ha sido presentada este martes por el director de la RAE y presidente de la Asociación de Academias de la Lengua Española (ASALE), Santiago Muñoz Machado, y la directora de la 24ª edición del Diccionario, la académica Paz Battaner.

Por iniciativa de Javier Marías, escritor y académico fallecido este año y cuya pérdida ha destacado de nuevo la RAE, se han incluido en el diccionario ‘sobrevenido‘ (impostado o artificial), ‘hagioscopio‘ (abertura pequeña hecha en la pared de una iglesia para ver el altar) o ‘traslaticio’ (perteneciente o relativo a la traducción).

Nuevos usos de palabras en gastronomía, ocio, sexualidad y género, bastantes vocablos de especialidades de ciencia, industria y tecnología, medicina, física o química, medioambiente, economía y derecho o deportes son las temáticas que más novedades aportan a la nueva actualización del diccionario.

Ciencia y Física

En el grupo científico se ha incorporado ‘nanociencia‘ aunque sí existía ‘nanométrica’ y en medicina ‘monodosis‘ aplicado a los medicamentos o ‘músculo isquiotibial’ porque «mucha gente ahora hace gimnasia», ha señalado Battaner. ‘Materia oscura’ es la última aportación al campo de la Física.

Tecnología

En esta versión, ya disponible en la plataforma en línea, pueden encontrarse nuevas incorporaciones relativas al ámbito tecnológico como ‘macrodatos’, ‘puntocom‘, ‘videojugador’ o las expresiones ‘comercio electrónico‘, ‘minería de datos’, ‘obsolescencia programada’ o ‘vida útil’.

Gastronomía

Como cada año, también es reseñable el enriquecimiento de la obra con terminología procedente del mundo gastronómico. En esta actualización se suman a la obra ‘panetone‘ y ‘panetón’, y nuevas acepciones de ‘sancocho’, en referencia al guiso canario, y ‘compango‘, en alusión al conjunto de ingredientes cárnicos, ahumados o embutidos, con que se elaboran la fabada y algunos cocidos.

Ciencias naturales y medicina

De las ciencias naturales, se incorporan voces pertenecientes a la zoología que no existían, como ‘cerdo vietnamita’, ‘dingo’, ‘facóquero’ y ‘mantarraya’, y al ámbito de la medicina como ‘cortisol‘, ‘hiperinmune’, ‘lidocaína’ o ‘monodosis‘.

Los cambios etimológicos nuevos los recoge ‘mamitis’, como enfermedad y niño o niña muy «enmadrado». El director de la RAE, Santiago Muñoz Machado, ha aclarado algunas incorporaciones como la de mamitis, asegurando a que no se debe a ninguna cuestión de género. «Hemos incorporado ‘mamitis’ y no ‘papitis’, pero no es que consideremos que una cosa existe y otra no: ‘mamitis’ está documentada y ‘papitis’ no», ha indicado.

Desde el ámbito del derecho y la economía ya constan en el diccionario ‘micromecenazgo’ y ‘mecenas’, en deportes ‘marcha nórdica’ y ‘mediofondista’. Asimismo, entre las más de 3.000 actualizaciones también constan otras palabras como ‘microplástico’, ‘manguito’, ‘cuarentañero‘.

Se suman las palabras literarias ‘garciamarquiano’, unido al realismo mágico y a las metáforas de Gabriel García Márquez, y ‘cortazariano’, del escritor Julio Cortazar, o expresiones del habla coloquial como ‘copiota’, ‘rular’ o ‘habemus’.

También han incorporado ‘micromachismo’, como forma de machismo que se manifiesta en pequeños actos, gestos o expresiones de forma inconsciente habitualmente, en temas de género o una precisión en ‘pichichi’, aclarando que es el apodo del jugador del Athletic de Bilbao que marcó el primer gol en San Mamés.

En cuanto a las formas complejas, expresiones muy populares como «quiero y no puedo» o «salvar los muebles» tienen su hueco; las enmiendas sobre ganadería han subido así contamos con ‘recental’, ‘utrero’ o ‘cinquero’.

Fuente: Insitu Diario, EFE y RAE