El buen tiempo, la cultura, la gastronomía y las fiestas hacen de Córdoba un lugar ideal para perderse por sus calles y rincones. Tanto es así, que el turismo deja en la provincia unos beneficios económicos que permiten el desarrollo de empresas pertenecientes al sector terciario. Sin embargo, con la llegada de la covid-19, el turismo ha sufrido un derrumbe que comenzó con el confinamiento. Un año después, la situación ha continuado por los cierres perimetrales en los que se encuentran las comunidades autónomas.

Félix Serrano es el dueño del Hotel Selu, en pleno corazón de Córdoba. Un hotel familiar que abrió sus puertas hace 53 años, «es una empresa familiar de toda la vida y ahora estamos la cuarta generación». Sin embargo, cuando Insitu Diario llega a su establecimiento, nos damos cuenta de que la recepción está prácticamente vacía y solo la ocupan algunos trabajadores de vez en cuando. «Esto debería ser una feria ahora mismo», se lamenta Serrano que cuenta con menos del 10% de sus habitaciones ocupadas.

Desde noviembre del año pasado Serrano es además presidente de la Asociación de Empresarios de Hospedaje (AEHCOR), que representa a hoteles, hostales y pensiones. «Córdoba es una ciudad que vive del turismo» asegura Serrano, en cambio la caída del turismo nacional ha alcanzado un 65% y el turismo extranjero un 83% en la capital. En cuanto a la provincia, el turismo nacional ha caído en torno a un 47% el nacional y el extranjero hasta un 60%.

El desplome del turismo ha llevado a una caída en las pernoctaciones del 80% tanto en la capital como en la provincia. Así, la bajada de ventas y de productividad total llega al 84%. «Es una situación muy complicada», ha admitido Serrano.

Además, no solo el sector hotelero es el afectado, sino que las empresas que colaboraban con ellos también se han visto perjudicadas. “A las lavanderías le hemos bajado la producción en un 75%, empresas de aprovisionamientos hoteleros que ha bajado la producción en torno a un 89%”.

Serrano se lamenta de que “no hay turismo, ahora mismo el único que hay es el corporativo«, un turismo que hacen las personas que vienen a los hoteles de Córdoba por motivos laborales.

No obstante, los hoteles desinfectan y cumplen las medidas anti covid para que los pocos visitantes que ocupan sus estancias puedan hacerlo de forma segura. «Estamos cumpliendo una serie de requisitos que conllevan unos protocolos de limpieza, de atención al cliente y de servicio de restauración».

La llegada del buen tiempo con la temporada de primavera parece no animar a los hoteleros este año, puesto que el cierre perimetral les hace estar en «una situación de incertidumbre bastante grande». Serrano asegura además que el primer trimestre de este año ha sido «mucho peor que el anterior». Además, la no celebración de las fiestas más populares que traen a Córdoba miles de visitantes ha acabado con el turismo internacional que «se ha perdido totalmente», según explica el presidente de AEHCOR.

Los datos son críticos ya que, un 60% de los hoteles se han visto obligados a cerrar desde el año pasado. «Hay compañeros que llevan cerrados desde marzo del año pasado, con un año de cierre. Ha habido una media de cierre de seis meses por establecimiento. Así, habrá establecimientos que no puedan abrir de nuevo». Por ello, el personal que trabaja en estos establecimientos se encuentra en ERTE.

A día de hoy, el sector hotelero no ha recibido ningún tipo de ayuda del Ayuntamiento o del Gobierno a pesar de llevar un año de cierre o sufrir cierres temporales, según ha informado Serrano. Sin embargo, «estamos sometidos a tasas de basura, de vado de cochera, de ocupación de vías públicas, de impuestos de tipo IBI, de actividades económicas«. «Si no nos dan ayudas, la subsistencia de las empresas no va a ser posible con la situación que tenemos «.

Belén Tobajas

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