Mural en la fachada del Teatro Góngora de Sota. foto Miguel Valverde

El Instituto Municipal de las Artes Escénicas (IMAE), vuelve por segundo año consecutivo con la iniciativa de unión de artes diversas. En un lugar donde estamos acostumbrados a disfrutar de danza, cante e interpretación esta entidad pública liga ahora la pintura mural.

Por ello, este año, Iván Pérez, más conocido como `Sota´ ha cogido el relevo de Sake propietario del mural de la niña con mascarilla. Esta obra ha sido parte de la fachada del Teatro Góngora durante un año entero y en este caso ha sido sustituida por un mural, el cual hay que pararse a mirar y analizar para descubrir todos sus secretos.

Sake ha sido el encargado de elegir quien pintaría sobre su obra. Y como definió ha elegido a un artista con una técnica totalmente diferente a la de la niña con la mascarilla sentada en el patio de butacas del Teatro Góngora.

Sota cuenta a Insitu Diario como ha sido la experiencia de cambiar de escenario y pintar algo relacionado con las artes escénicas.

P. ¿Cómo has llegado a realizar este proyecto?

R. Llega a través de Sake, el dueño del mural de la niña con mascarilla. Él se puso en contacto conmigo cuando estaba desarrollando el proyecto y a raíz de ahí lo conocí. Vine a verlo y a ver como estaba trabajando.

Sota en la fachada del Teatro Góngora. Foto Miguel Valverde.

P. ¿El dibujo que hoy se puede ver en la fachada del Teatro Góngora fue el primer boceto que realizaste?

R. Fue el primer boceto que realicé y la primera propuesta que le hice a la organización del IMAE. Lo pensé bastante y tenía muchas ideas sobre lo que dibujar, entonces la desarrollé muy rápido, lo tenía claro desde el principio y tuve la suerte de que me aceptasen la idea a la primera. Además, lo entendieron como yo lo interpreté a la primera. Estoy encantado porque me gustó desde el principio y me gusta más ahora.

P. ¿Qué diferencia en cuanto a técnica hay entre tu obra y la de Sake?

R. Las obras son totalmente diferentes. La mía es muy técnica. En ella hago un guiño a la arquitectura. Además, es un mural con más diseño que pinceladas, mientras que la obra de la niña con mascarilla que dibujó Sake es más figurativa. Es decir, técnicas muy diferentes.

P. ¿Cuánto tiempo de trabajo te ha llevado realizar este proyecto?

R. He tardado cuatro días en desarrollarlo en la fachada del Teatro Góngora. Ha sido muy rápido puesto que el grueso del trabajo está en la documentación y en la investigación del centro en sí. Estuve bastante tiempo haciendo fotos a la arquitectura ya que el edificio en sí me parece muy interesante.

El teatro tiene un carácter modernista, que ha sido lo que más me ha inspirado para hacer la propuesta. Cualquier rincón del teatro te puede inspirar.

P. ¿Has añadido algo sobre la marcha?

R. Sí, he añadido un par de detallitos, que ya iréis descifrando. No quiero decirlos para que la gente se pare a ver el mural y los descubra. Aunque el boceto lo he desarrollado tras el estudio, siempre, cuando estás en el sitio surgen preguntas de gente que pasa, te dan datos del sitio. En este arte pasa algo que no controlas hasta que estás en el lugar, el entorno te da mucha información lo que ha hecho que meta un par de cosillas escondidas por el mural.

Sota en el Teatro Góngora. Foto Miguel Valverde

P. ¿Cómo te has sentido trabajando con una entidad pública como es el IMAE y en un espacio como es el centro de la ciudad?

R. La experiencia ha sido genial. El trato desde primera hora ha sido exquisito, no tengo ni la mínima queja. Tengo que decir que me he sentido como en casa. En cuanto al entorno, es verdad, que pasa muchísima gente y tienes que tener un poco más de cuidado con el tema de los coches, niños entrando y saliendo del cole, pero en general no he tenido ningún tipo de problema.

P. ¿Sabes quién va a ser quien te releve haciendo otro mural?

lo sé. Cuando Sake me propuso que fuera yo el suyo, me empezó a rondar en la cabeza las posibilidades y a los dos o tres días lo tenía claro. La única pista que voy a dar es que es una chica, se va a cambiar un poco el rol.

Cuando pensé en quién podía pintar el próximo mural, quise seguir un poco con lo que Sake hizo cuando me eligió a mí, que fue escoger un estilo totalmente diferente para que se note un cambio brusco.

La chica que continuará tiene un estilo totalmente diferente al mío y al de Sake. Ese contraste le va a dar más visibilidad y más potencia a cada uno.

P. ¿Cómo ha sido la reacción del público ante el nuevo mural?

R. Ha pasado hasta una mujer mayor preguntándome qué porqué en inglés. He puesto dos palabras bastante sencillas, pero claro el público más mayor le cuesta más el idioma. Luego ha habido otra gente que decía que sentía pena de que se quitase a la niña. Lo que es normal ya que la gente le coge cariño a este tipo de acciones. Y otra gente estaba encantada y le ha gustado muchísimo.

Al final, se consigue lo que se pretende, que es que cuando la gente pase por la puerta se pare y no pase de largo y vean que aquí dentro de este teatro pasan cosas. Eso es lo que he querido plasmar en el mural, que los teatros de Córdoba son un mundo vivo.