Y la luz se hizo en Puente Genil en el verano de 1889, en vísperas de su Feria

La localidad pontanesa fue la segunda población española, tras Barcelona, en disponer de alumbrado eléctrico

Puente Genil

Fue un 11 de agosto de 1889, festividad de San Tiburcio y Santa Susana. Han pasado 133 años desde que Puente Genil entrase en la historia con letras luminosas, nunca mejor dicho. Ese día, esa noche, hablando con propiedad, se activó el alumbrado público de la Calle de la Plaza y la Calle Ancha. Lo que hace tan especial la efeméride es que la localidad pontanesa fue la segunda población española, tras Barcelona, en disponer de alumbrado eléctrico, tan solo ocho años después de que Thomas Edison patentara la bombilla con filamento incandescente. Entretanto, el resto de ciudades de postín y sin postín habían de conformarse con el alumbrado mediante gas o lámparas de aceite. O enfrentarse a la más negra de las oscuridades en tiempos en los que sí daba miedo a salir de noche.

La prensa de la época reflejó el evento con todo tipo de elogios ante tanta modernidad. Y eso que faltaba aún un trecho hasta llegar al denominado siglo de los inventos, el XX. La crónica del mismo día de tan enjundioso acontecimiento, incluida en las Gacetillas del Diario de Córdoba, señalaba: «Como tenemos dicho, esta noche tendrá lugar con la mayor solemnidad la inauguración del alumbrado eléctrico en la villa de Puente Genil, acto al que han  sido invitados galantemente por la ilustrada Corporación municipal de aquella importante población, las autoridades provinciales, Diputados del distrito, Alcalde de esta capital y Directores de la prensa. Aquel municipio, queriendo solemnizar esta útil mejora, introducida en aquella importante población; que puede vanagloriarse de ser la primera que la inaugura en la provincia, obsequiará a los invitados después del acto con una función de gala en su bonito coliseo, y más tarde con un banquete en una e sus magníficas huertas á orillas del Genil, en el que se prescindirá de todo tipo de brindis. (…) La población de Puente Genil debe estar satisfecha de la mejora que hoy inaugura, y por ello le enviamos nuestros plácemes, á la vez que le damos gracias por la atención tenida con la prensa periódica«.

La inauguración de aquel domingo revestía especial relevancia, ya que solo cuatro días después se inauguraría, a su vez, la Feria de Puente Genil, contando con tan sonado estreno en sus calles. Dos días después, la publicación se hacía eco de un telegrama remitido desde dicha luminosa localidad el día 12 en el que se informaba que «el acto de inauguración del alumbrado por luz eléctrica, verificado anoche en esta población, superó las esperanzas que se habían concebido. La Comisión llegada de Córdoba está siendo objeto de galantes atenciones. Después del acto fueron invitadas las personas llegadas de esa capital á la función del teatro y más tarde á un gran banquete que tuvo lugar en la deliciosa huerta de Soto, adornada al efecto é iluminada á la veneciana con multitud de luces y faroles de colores (…)».

Es curioso que, en el pueblo que primero estrenó el alumbrado público eléctrico, naciera una empresa como Iluminaciones Ximénez que, con el paso de los años, ilumina los sueños de millones y millones de personas a lo largo y ancho del mundo. El dios de la luz eléctrica al que cantaba José Ignacio Lapido, del grupo granadino 091, se materializó en tierras cordobesas.

Eso sí, los pontaneses tendrían que esperar la llegada del teléfono hasta 1926. Es que no se puede tener todo, como se suele decir.